El Evangelio del Día

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Subject: El Evangelio del Día

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miércoles 01 Abril 2015

Miércoles SantoSan Hugo de Grenoble, Beato José Girotti

Leer el comentario del Evangelio por San Cirilo de Jerusalén :
“Se acerca el momento, y quiero celebrar la cena de pascua en tu casa.”
Isaías 50,4-9a.

El mismo
Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que yo sepa reconfortar al
fatigado con una palabra de aliento. Cada mañana, él despierta mi oído para
que yo escuche como un discípulo. El Señor abrió mi oído y yo no me
resistí ni me volví atrás. Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban
y mis mejillas, a los que me arrancaban la barba; no retiré mi rostro cuando
me ultrajaban y escupían. Pero el Señor viene en mi ayuda: por eso, no
quedé confundido; por eso, endurecí mi rostro como el pedernal, y sé muy
bien que no seré defraudado. Está cerca el que me hace justicia:
¿quién me va a procesar? ¡Comparezcamos todos juntos! ¿Quién será mi
adversario en el juicio? ¡Que se acerque hasta mí! Sí, el Señor
viene en mi ayuda: ¿quién me va a condenar?

Salmo 69(68),8-10.21-22.31.33-34.

Por ti he
soportado afrentas
y la vergüenza cubrió mi rostro;me convertí en un extraño para
mis hermanos,
fui un extranjero para los hijos de mi madre:porque el celo de tu
Casa me devora,
y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian.La
vergüenza me destroza el corazón,
y no tengo remedio.
Espero compasión y no la encuentro,
en vano busco un consuelo: pusieron veneno en mi comida,
y cuando tuve sed me dieron vinagre.Así alabaré con cantos
el nombre de Dios,
y proclamaré su grandeza dando gracias;que lo vean los humildes y
se alegren,
que vivan los que buscan al Señor:porque el Señor escucha a los
pobres
y no desprecia a sus cautivos.

Mateo 26,14-25.

Uno de los
Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les
dijo: “¿Cuánto me darán si se lo entrego?”. Y resolvieron darle treinta
monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión
favorable para entregarlo. El primer día de los Acimos, los discípulos
fueron a preguntar a Jesús: “¿Dónde quieres que te preparemos la comida
pascual?”. El respondió: “Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona,
y díganle: ‘El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en
tu casa con mis discípulos'”. Ellos hicieron como Jesús les había
ordenado y prepararon la Pascua. Al atardecer, estaba a la mesa con los
Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: “Les aseguro que uno de
ustedes me entregará”. Profundamente apenados, ellos empezaron a
preguntarle uno por uno: “¿Seré yo, Señor?”. El respondió: “El que
acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar. El
Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien
el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!”. Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: “¿Seré yo, Maestro?”. “Tú
lo has dicho”, le respondió Jesús.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Leer el comentario del Evangelio por :

San Cirilo de Jerusalén (313-350), obispo de Jerusalén, doctor de la Iglesia

Catequesis bautismal 13,6

“Se acerca el momento, y quiero celebrar la cena de pascua en tu
casa.”

Seguramente quieres que se te demuestre que Cristo se entregó
voluntariamente a la pasión. Los demás mueren contra su voluntad porque
mueren en la oscuridad, pero él predijo de su pasión: “el Hijo del hombre
será entregado para que lo crucifiquen.” (Mt 26,2) ¿Sabes por qué el que
es la misericordia no huyó de la muerte? Para que el mundo entero no se
pierda por sus pecados. “Estamos subiendo a Jerusalén. Allí el Hijo del
hombre va a ser entregado a los jefes de los sacerdotes y maestros de la ley,
que lo condenarán a muerte, y lo entregarán a los paganos, para que se
burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen.” (Mt 20,18-19) y “se encaminó
decididamente hacia Jerusalén”(Lc 9,51).
   También quieres saber con certeza que la cruz es una gloria para
Jesús. ¡Escucha lo que él te dice y no yo. Judas, ingrato contra Jesús,
iba a entregarlo. Acababa de levantarse de la mesa y de beber de la copa de
bendición, y como agradecimiento por la bebida de salvación, decide derramar
sangre inocente. El que había comido el pan de su Maestro, se lo agradece de
una manera deshonrosa llevándolo a la muerte…. Luego, Jesús dijo: “Ha
llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado.” (Jn 12,23)
¿Te das cuenta que él sabe que la cruz es su gloria? … No porque antes
hubiera estado sin gloria ya que fue glorificado “de la gloria que tenía
antes de la creación del mundo” (cf Jn 17,5) Pero, como Dios, es
glorificado eternamente, mientras que ahora, es glorificado por haber merecido
la corona de la gloria por su constancia en la prueba.
    No fue obligado a dejar la vida, no fue inmolado por fuerza sino
que se entregó libremente. Escucha lo que dice: “Tengo poder para entregar
la vida y tengo poder para recobrarla.” (Jn 10,18) “Me entrego a mis
enemigos con plena voluntad, porque si no quisiera, nada de esto se
realizaría.” Ha venido a escoger la pasión, contento del resultado,
sonriente por la corona, feliz de salvar a la humanidad.

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