Evangelio del día – Semana del 02/07/2018 al 07/07/2018 (Decimotercera semana del Tiempo Ordinario)

dominicos

Evangelio del día y comentarios a la Palabra diaria

Decimotercera semana del Tiempo Ordinario – Año Par

Del 2

al 7 de julio de 2018

Introducción a la semana

La lectura continua sigue con la historia de Abraham hasta su muerte, y continúa con la de Isaac, su hijo. Llega ya a presentar a Isaac envejeciendo y pensando en la herencia. Episodios en los que se manifiesta el etnocentrismo del pueblo judío, así como la disponibilidad de Abraham a someterse a lo que Dios le diga, incluso a sacrificar a su hijo, y las manipulaciones de Jacob (Israel) para hacerse con la bendición y la herencia paterna. Las lecturas evangélicas presentan distintos episodios del caminar de Jesús por Galilea: milagros, reconvenciones a los discípulos, diferencias con los fariseos. Introducirnos en un mes veraniego, como julio, no debe apartarnos de seguir día a día atentos a lo que Palabra de Dios nos dice. Eso supone dar densidad al día. Algo que se ha de valorar también en el verano, que se muestra como tiempo de cierta frivolidad.

Ver en el navegador
Descargar PDF
Descargar ePub

Ir a: lunes / martes / miércoles / jueves / viernes / sábado

 Lunes   2 de Julio de 2018  

“Maestro te seguiré adonde vayas”

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Amós 2,6-10.13-16:

Así dice el Señor: «A Israel, por tres delitos y por el cuarto, no le perdonaré: porque venden al inocente por dinero y al pobre por un par de sandalias; revuelcan en el polvo al desvalido y tuercen el proceso del indigente. Padre e hijo van juntos a una mujer, profanando mi santo nombre; se acuestan sobre ropas dejadas en fianza, junto a cualquier altar, beben vino de multas en el templo de su Dios.Yo destruí a los amorreos al llegar ellos; eran altos como cedros, fuertes como encinas; destruí arriba el fruto, abajo la raíz. Yo os saqué de Egipto, os conduje por el desierto cuarenta años, para que conquistarais el país amorreo. Pues mirad, yo os aplastaré en el suelo, como un carro cargado de gavillas; el más veloz no logrará huir, el más fuerte no sacará fuerzas, el soldado no salvará la vida; el arquero no resistirá, el más ágil no se salvará, el jinete no salvará la vida; el más valiente entre los soldados huirá desnudo aquel día.» Oráculo del Señor.

Salmo

Sal. 49 R/. Atención, los que olvidáis a Dios.

«¿Por qué recitas mis preceptosy tienes siempre en la boca mi alianza,tú que detestas mi enseñanzay te echas a la espalda mis mandatos?» R.

«Cuando ves un ladrón, corres con él;te mezclas con los adúlteros;sueltas tu lengua para el mal,tu boca urde el engaño.» R.

«Te sientas a hablar contra tu hermano,deshonras al hijo de tu madre;esto haces, ¿y me voy a callar?¿Crees que soy como tú?Te acusaré, te lo echaré en cara.» R.

«Atención, los que olvidáis a Dios,no sea que os destroce sin remedio.El que me ofrece acción de gracias,ése me honra;al que sigue buen caminole haré ver la salvación de Dios.» R.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 8, 18-22

En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla. Se le acercó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas.» Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.» Otro, que era discípulo, le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.» Jesús le replicó: «Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos.»

Reflexión del Evangelio del día

Venden al inocente por dinero y al pobre por un par de sandalias

Nacido en Técoa,  un pueblo cercano a Jerusalén, Amós es el primer profeta cuyos textos fueron puestos por escrito. Su ministerio profético va a desarrollarlo en el territorio del reino del Norte. Con un mensaje y un lenguaje duro, Amós ha sido llamado el profeta de la justicia. Su denuncia de unas relaciones sociales desiguales, donde se explota a los últimos, sigue teniendo clara actualidad.

A mitad del siglo VIII, después de largos años de sometimiento y humillación, el Reino Norte entra en una etapa de prosperidad. Sin embargo, este bienestar oculta una descomposición social. La suerte de los ciudadanos modestos era tremendamente dura, y el Estado hacía poco o nada por aliviar dicha situación. El contraste entre ricos y  pobres era abismal. Y aquí se sitúa nuestro profeta de hoy para denunciar este escenario, no querido por Dios. Él va a urgir a su pueblo a cambiar las prioridades. Lo más importante no es un culto al Señor vacío, sino la justicia.

¿Cuáles son las acusaciones del profeta contra Israel? “Por tres delitos y por el cuarto, no le perdonaré”, Amos acusa al pueblo de opresión: 1) El justo es vendido por dinero y el pobre por un par de sandalias, este último no puede pagar su deuda que es el equivalente al calzado. La desproporción no tiene medida. 2) El segundo delito es la humillación del débil, del que no cuenta, hasta pisar su cabeza. 3) El padre y el hijo explotan a la mujer sexualmente, en contra de lo que dice la ley (Ex 21,7-11). 4) Se vulnera la ley de Dios al no devolver por la tarde el vestido que el deudor había dejado en prenda. En definitiva, el dinero, la fuerza y el poder constituyen la única ley que funciona en las relaciones entre los hijos de Israel.

El castigo (v. 13-16) estalla como un trueno y se dirige al héroe, al valiente, al aguerrido, todos ellos serán reducidos a polvo; todo cae, se despoja y desaparece. Mensaje difícil de aceptar el del profeta Amós, ¿no tiene futuro este pueblo? ¿No hay lugar para la esperanza? Parece claro que sí, de otro modo la predicación del profeta no tendría sentido. El futuro y la esperanza de Israel igual que la de todos los pueblos pasa por mirar, acoger, posibilitar, crear un mundo mejor para las víctimas, para los últimos. ¿No nos sacude la conciencia y el corazón lo que vemos en las noticias estos días?

Maestro te seguiré adonde vayas

El capítulo 8 de Mateo es una catequesis sobre la fe y el seguimiento. Nuestro relato está situado en medio de distintas curaciones y milagros. Es la actividad propia de Jesús a la hora de anunciar que el Reino de Dios ya está aquí. Él enseña (acaba de pronunciar el sermón del monte) y cura, a un leproso, al criado del centurión, a la suegra de Pedro. Pero además hay otro signo fundamental que muestra el Reino como una realidad presente y es la vocación al seguimiento de Jesús.

Mateo nos muestra a modo de ejemplo, la radicalidad de la llamada, la responsabilidad que conlleva seguir a Jesús. Él ya ha llamado a algunos discípulos para estar con él y enviarlos más tarde, a la misión. Viendo la gente que le rodea manda pasar a la otra orilla. Parece que Jesús toma distancia de la gente, no todos comprenden el sentido profundo de sus signos, no todos reconocen en él al Mesías.

Sin embargo, un escriba, un teólogo conocedor de la ley se le acerca, tal vez para tentarle como harán seguidamente los fariseos y saduceos, y le llama Maestro. Jesús no se deja confundir, el escriba no sabe quién es verdaderamente el Señor. Él no es un maestro al uso, como los rabinos judíos, él es Alguien a quién cada uno de sus seguidores ha de descubrir: ¿Quién es Jesús para mí?. La respuesta del Maestro, va en la línea de lo que el escriba puede comprender: “el hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”; es decir, no busca conocimiento, sabiduría y poder. Por ello, el escriba no está preparado para el seguimiento, no ha convertido su corazón a Jesús, sólo le mueve su necesidad de saber.

A continuación, aparece uno de los discípulos de Jesús, y le llama Señor, éste sí ha dado el paso en el seguimiento, él ya ha sido llamado, pero necesita una nueva llamada de Jesús, más radical y responsable que la anterior: “Tú, sígueme”. El Maestro ya ha mostrado que seguirle implica una ruptura con la vida anterior que cada persona tenía, que las relaciones familiares se transforman acorde a quienes cumplen la voluntad de Dios. La fraternidad del Reino no son lazos de carne y sangre, sino la unión de aquellos que han descubierto la auténtica Vida escuchando, comprendiendo y poniendo en práctica lo que el Padre quiere de cada uno. Por eso, hay que dejar a un lado los signos de muerte e ir detrás de quién únicamente puede darnos la salvación y la vida. ¿Estás dispuesto o dispuesta?

Hna. Carmen Román Martínez O.P.
Congregación de Santo Domingo
Enviar comentario al autor/a

Volver arriba

 Martes   3 de Julio de 2018  

“Dichosos los que creen sin haber visto”

Hoy celebramos: Santo Tomás, apóstol (3 de Julio)

Primera Lectura

Lectura de la carta de San Pablo los Efesios 2,19-22

Hermanos: Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

Salmo

Sal. 116 R/. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

Aleluya.Alabad al Señor, todas las naciones,aclamadlo, todos los pueblos. R.

Firme es su misericordia con nosotros,su fidelidad dura por siempre. R.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según Jn 20, 24-29

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor.” Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.” A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: “Paz a vosotros.” Luego dijo a Tomás: “Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.” Contestó Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús le dijo: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.”

Reflexión del Evangelio del día

Formar un templo consagrado al Señor

La fiesta de Santo Tomás apóstol nos presenta a un personaje espontáneo y generoso según lo describe san Juan (11,16). Es el prototipo de la incredulidad o del hombre realista que accede a la fe. Debía de meter el dedo en las heridas de Jesús para creer: Si no lo veo, no lo creo. Necesita palpar con realismo el anuncio del resucitado.

Pero la fe no es tangible. No se puede palpar. La fe según la carta a los Efesios nos conduce a ser conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. La fe nos hermana en el camino de la vida centrada en el Cristo resucitado, que es la piedra angular de un edificio que queda ensamblado hasta formar un templo consagrado al Señor.

Con la fe nos vamos integrando en esa familia de Dios para ser morada de Dios. Un lugar consagrado donde habita Dios. La ausencia de fe es negarse a ser morada de Dios. Es mostrarse en rebeldía. Y la rebeldía se da fundamentalmente en la edad juvenil, cuando necesitamos de alguna manera romper con la educación recibida, con los tradicionalismos para reafirmar nuestra personalidad lejos de lo que no quiero ser para los otros.

Pero ser uno mismo no está reñido con la fe en Dios. Dios te quiere consciente de ti mismo para convertirte en su morada. Con el tiempo la rebeldía desaparece y queda lo que uno ha escogido libremente y la vida que ha amado. Toda una trayectoria nada despreciable para la fe. El habitar de Dios en su morada está esa libertad y ese amor dedicado, porque Dios habita desde el amor y establece su morada contando con tu libertad. Dios no quiere a nadie presos de sí mismos.

Dichosos los que creen sin haber visto

Cuando elegimos a nuestras amistades lo hacemos pidiendo a los demás pruebas de nuestra lealtad, pruebas de nuestra empatía, pruebas de nuestra experiencia humana para apostar por esas amistades. Sin embargo, nadie puede dar pruebas observables y tangibles de cuanto ha amado. Sólo el que quiera comprenderlo, y el que contempla la vida desde la gratuidad, podrá apostar por el acontecimiento de la amistad.

Los discípulos le comparten a Tomás la experiencia de haber visto al Resucitado, pero Tomás no cree, no acepta lo que se le comparte, quiere pruebas para poder creer por sí solo. Pero uno no puede creer desde sus propias fuerzas. Necesita del anuncio compartido para poder acceder a la fe. Somos un edificio ensamblado. Creemos formando un solo pueblo. Tampoco podemos caer en la tentación que ser un solo pueblo niegue la diversidad de carismas.

A veces exigimos a los demás lo que no podemos dar. ¿Cómo podrá contar y anunciar la experiencia del resucitado cuando se le presenta en medio de la comunidad cuando él está presente? No todos podremos tener la misma experiencia que Tomás, cuando el resucitado se le presenta en la comunidad de discípulos y le dicen trae tu mano y métela en mi costado. Eso es una experiencia singular. Sólo la ha tenido Tomás. Pero pretender como Tomás una experiencia singular de la fe conduce al egoísmo. De ahí que Jesús le diga: Dichoso los que creen sin haber visto. Dios no está hecho para nuestra medida.

Fr. Alexis González de León O.P.
Convento de San Pablo y San Gregorio (Valladolid)
Enviar comentario al autor/a

Volver arriba

 Miércoles   4 de Julio de 2018  

“¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios?”

Hoy celebramos: San Valentín de Berrio-Otxoa (4 de Julio)

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Amós 5,14-15.21-24:

Buscad el bien y no el mal, y viviréis, y así estará con vosotros el Señor Dios de los ejércitos, como deseáis. Odiad el mal, amad el bien, defended la justicia en el tribunal. Quizá se apiade el Señor, Dios de los ejércitos, del resto de José.«Detesto y rehúso vuestras fiestas –oráculo del Señor–, no quiero oler vuestras ofrendas. Aunque me ofrezcáis holocaustos y dones, no me agradarán; no aceptaré los terneros cebados que sacrificáis en acción de gracias. Retirad de mi presencia el estruendo del canto, no quiero escuchar el son de la cítara; fluya como el agua el juicio, la justicia como arroyo perenne.»

Salmo

Sal. 49 R/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

«Escucha, pueblo mío, que voy a hablarte;Israel, voy a dar testimonio contra ti;”yo, Dios, tu Dios”.» R.

«No te reprocho tus sacrificios,pues siempre están tus holocaustos ante mí.Pero no aceptaré un becerro de tu casa,ni un cabrito de tus rebaños.» R.

«Pues las fieras de la selva son mías,y hay miles de bestias en mis montes;conozco todos los pájaros del cielo,tengo a mano cuanto se agita en los campos.» R.

«Si tuviera hambre, no te lo diría:pues el orbe y cuanto lo llena es mío.¿Comeré yo carne de toros,beberé sangre de cabritos?» R.

«¿Por qué recitas mis preceptosy tienes siempre en la boca mi alianza,tú que detestas mi enseñanzay te echas a la espalda mis mandatos?» R.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 8,28-34

En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: «¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?» Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: «Si nos echas, mándanos a la piara.» Jesús les dijo: «Id.» Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

Reflexión del Evangelio del día

Buscad el bien y no el mal, y viviréis

Muchas veces perdemos la perspectiva de Dios y la Salvación. Así le pasaba a Israel, el Pueblo Elegido, en tiempos de Amós y así nos pasa a nosotros tantas veces… En realidad no buscamos la Salvación de Dios, sino la nuestra, la que mejor responde a nuestros intereses egoístas de fama, riqueza, reconocimiento… sin importarnos gran cosa cómo conseguirla y mucho menos a costa de quién. Mientras Dios y la religión respondan a esta perspectiva, iremos al templo, quemaremos incienso en su honor, daremos limosnas… para nuestra “tranquilidad” y la de los demás.

Dios nos llama a una Salvación integral de la persona, pero no en solitario porque Él es, fundamentalmente, un Padre-Madre que nos quiere, especialmente a los más pequeños, a los que nadie quiere. Dios nos llama y ofrece ese su valor fundamental, su esencia: el Amor… Sólo así la Fe, la religión tiene sentido ahora y para toda la eternidad. Ahora, porque no bastan las palabras, las liturgias, los sacrificios rituales. Lo que Dios quiere es que ese Amor se traduzca en la práctica del Bien, la Justicia, la Paz… Y ya sabemos que todo eso requiere sacrificios porque amar es en verdad morirse un poco a uno mismo para dar vida, alegría, esperanza… a quien lo necesita.

¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios?

Realmente no es fácil desentrañar todos los sentidos de este texto de San Mateo. Lo que sí parece claro es que se plantea un enfrentamiento entre Cristo, el Hijo de Dios, la Encarnación del Bien y el Amor contra el Mal en toda su oscura y profunda oscuridad. El Mal y su consecuencia: el pecado están bien presente en todo el texto: los endemoniados viven en un escenario de muerte sin norte ni horizonte de esperanza, la piara de animales representa la resistencia organizada al Dios de la Vida, del Sentido… y finalmente el abismo y el mar, es decir, la Nada, el Caos…

La frase que da título a este comentario es muy significativa: en un territorio considerado impuro por los judíos, los espíritus del mal reconocen a Jesús como hijo de Dios, contrastando con tantos fariseos, representantes de la religión oficial que precisamente lo tachan de estar dominado por el Maligno. Es inevitable acordarnos de aquellas palabras del Señor denominándolos “guías ciegos”. Ante la presencia de Jesús, los espíritus le piden ir con la piara de cerdos, es decir, con esas fuerzas controladoras del mal que, inexorablemente, se precipitan en el abismo, en las tinieblas… de donde en realidad han venido. Y es que con Cristo se “recrea” el mundo a través del Amor, venciendo a las “sombras de muerte” que solo pueden conducir al hombre a la definitiva perdición.

Cristo ha venido para salvarnos del mal y la muerte definitiva. Sale constantemente a nuestro encuentro “mirándonos con cariño”, esperando siempre, invitándonos a romper con la inercia del pecado y brindándonos la verdadera opción de una vida con sentido de plenitud y eternidad. Para ello, hemos de abandonar los caminos de muerte que nos llevan a la tristeza y la desesperación y atrevernos a seguirle.

¿Qué actitudes y “sacrificios” llevo al Templo?

¿Cuáles son hoy los territorios de muerte en nuestro mundo?

¿Me dejo llevar por la inercia del mal y el pecado?

D. Carlos José Romero Mensaque, O.P.
Fraternidad Fray Bartolomé de las Casas (Sevilla)
Enviar comentario al autor/a

Volver arriba

 Jueves   5 de Julio de 2018  

“Ponte en pie”

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Amós 7,10-17:

En aquellos días, Amasías, sacerdote de Casa-de-Dios, envió un mensaje a Jeroboam, rey de Israel: «Amós conjura contra ti en medio de Israel; la tierra ya no puede soportar sus palabras. Porque así predica Amós: “Morirá a espada Jeroboam. Israel saldrá de su país al destierro.”» Dijo Amasías a Amós: «Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí. No vuelvas a profetizar en Casa-de-Dios, porque es el santuario real, el templo del país.» Respondió Amós: «No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: “Ve y profetiza a mi pueblo de Israel.” Y, ahora, escucha la palabra del Señor: Tú dices: “No profetices contra la casa de Israel, no prediques contra la casa de Isaac.” Pues bien, así dice el Señor: “Tu mujer será deshonrada en la ciudad, tus hijos e hijas caerán a espada; tu tierra será repartida a cordel, tú morirás en tierra pagana, Israel saldrá de su país al destierro.”»

Salmo

Sal. 18 R/.Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

La ley del Señor es perfectay es descanso del alma;el precepto del Señor es fiele instruye al ignorante. R.

Los mandatos del Señor son rectosy alegran el corazón;la norma del Señor es límpiday da luz a los ojos. R.

La voluntad del Señor es puray eternamente estable;los mandamientos del Señor son verdaderosy enteramente justos. R.

Más preciosos que el oro,más que el oro fino;más dulces que la mielde un panal que destila. R.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 1-8

En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: «¡Ánimo, hijo!, tus pecados están perdonados.» Algunos de los escribas se dijeron: «Éste blasfema.» Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: «¿Por qué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados están perdonados”, o decir: “Levántate y anda”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados “dijo dirigiéndose al paralítico”: “Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.”» Se puso en pie, y se fue a su casa. Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

Reflexión del Evangelio del día

Ve y profetiza  

“El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel”. El verdadero profeta, como en este caso Amós, cumple lo que le pide el Señor, aunque su mensaje sea de malas noticias para el pueblo y el rey. Nada ni nadie le hará callar.

El sacerdote Amasías, quiere impedir a Amós que transmita el mensaje recibido del Señor: la ruina de la dinastía de Jeroboam y la deportación del pueblo: “Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá… No vuelvas a profetizar en Casa de Dios”. Pero Amós hace caso al Señor y no a Amasías. Sabemos además que su profecía, al poco tiempo, se cumplió: Jeroboam se hundió y el pueblo fue deportado. 

Algo parecido le sucedió a Jesús, el Profeta. Traía una buena noticia para todo el pueblo, para toda la humanidad. Pero a algunos de sus contemporáneos su mensaje les pareció escandaloso, principalmente a las autoridades religiosas de entonces. Le quisieron reducir al silencio, pero él siguió proclamando su liberador mensaje. Le mataron, pero al tercer día su Padre Dios le resucitó. Volvió a la vida él y su mensaje hasta el día de hoy.  

Ponte en pie

Jesús nos quiere siempre “de pie”, no por el suelo, no derrotados por nada ni por nadie, caminando por esta tierra hacia nuestra patria celestial. El evangelio de hoy es todo un símbolo de lo que desea Jesús para todos nosotros. Conoce los límites de la vida humana, conoce las heridas que podemos sufrir. El pasaje de hoy nos habla de dos heridas. Una de ellas es el pecado. Ir en contra de lo que Dios, principalmente a través de su hijo Jesús, nos ha indicado como el camino a seguir para encontrar vida y vida abundante. De esa manera, vamos también en contra de nosotros, de lo que le hemos prometido a Jesús de seguir  sus pasos. Nuestro pecado nos hace daño. Nos deja el corazón herido, dolorido, avergonzado. Jesús es capaz de perdonarnos para que podamos caminar de pie, sin que nuestro pecado, nuestra mala acción, nos pueda, nos derrote… Jesús nos perdona, cura nuestra herida. “¡Ánimo, hijo!, tus pecados están perdonados”.  

Otra herida es la enfermedad física. En el caso de hoy, nos encontramos con un paralítico. A quien Jesús cura. “Se puso en pie” y pudo seguir a Jesús, caminar erguido, con libertad, sin las limitaciones físicas.

Fray Manuel Santos Sánchez
Convento de Santo Domingo (Oviedo)
Enviar comentario al autor/a

Volver arriba

 Viernes   6 de Julio de 2018  

“Misericordia quiero y no sacrificios”

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Amós 8,4-6.9-12:

Escuchad esto, los que exprimís al pobre, despojáis a los miserables, diciendo: «¿Cuándo pasará la luna nueva, para vender el trigo, y el sábado, para ofrecer el grano?» Disminuís la medida, aumentáis el precio, usáis balanzas con trampa, compráis por dinero al pobre, al mísero por un par de sandalias, vendiendo hasta el salvado del trigo.Aquel día –oráculo del Señor– haré ponerse el sol a mediodía, y en pleno día oscureceré la tierra. Cambiaré vuestras fiestas en luto, vuestros cantos en elegía; vestirá de saco toda cintura, quedará calva toda cabeza. Y habrá un llanto como por el hijo único, y será el final como día amargo. Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que enviaré hambre a la tierra: no hambre de pan ni sed de agua, sino de escuchar la palabra del Señor. Irán vacilantes de oriente a occidente, de norte a sur; vagarán buscando la palabra del Señor, y no la encontrarán.

Salmo

Sal. 118 R/. No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Dichoso el que, guardando sus preceptos,lo busca de todo corazón.R.

Te busco de todo corazón,no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.

Mi alma se consume, deseandocontinuamente tus mandamientos. R.

Escogí el camino verdadero,deseé tus mandamientos. R.

Mira cómo ansío tus decretos:dame vida con tu justicia. R.

Abro la boca y respiro,ansiando tus mandamientos. R.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9,9-13

En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?» Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “misericordia quiero y no sacrificios”: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»

Reflexión del Evangelio del día

Enviaré hambre de escuchar la palabra del Señor

Uno de los argumentos recurrentes del profeta Amós en su predicación es la palabra denunciadora de las injusticias que se producían en el pueblo de Dios. Había prosperidad, cierto, pero la riqueza se acumulaba en pocas manos, con el escándalo consecuente de la mayoría resignada a vivir en la carencia más injusta. Los poderosos, no contentos con su ostentosa acumulación, no admiten el sábado porque no pueden hacer negocio en ese día y no tienen freno a la hora de sus fraudes comerciales. El profeta, por lógica, indica que sus abusos los pagan los más necesitados. Horrible escándalo de una comunidad que tiene a mucho orgullo ser propiedad de Yahvé y como norma de conducta vivir acorde a la voluntad de su Dios, que nunca se olvida de los más débiles.  Parece que el castigo será inevitable, porque Yahvé no se olvida de sus hijos más en precario. El pecado de Israel afectará a todos, y todos se lamentarán; surgirá un hambre rara, no de pan, sino de palabra del Señor. A lo peor Dios no habla y su silencio será la ruina del Israel. Pero no, Dios no quedará indiferente y, a su manera, intervendrá una vez más para tornar esta situación a modos justos de proceder, en los que se exprese la fidelidad de su pueblo.

Misericordia quiero y no sacrificios

Es el conciso relato de la llamada de Mateo, de quien se dice era recaudador de impuestos, publicano. En su casa, se sientan con Jesús y sus discípulos, publicanos y pecadores; una mesa donde no hay ni división ni exclusión, cosa que escandaliza a los fariseos, demasiado preocupados por la apariencia de rectitud. Jesús aclara lo que no debería tener aclaración: que los enfermos sí necesitan al médico; es decir, que él privilegia a los que no cuentan para los demás, y los que entienden son apartados de la atención del resto, él los atiende desde el amor y el cuidado de su Dios Padre. Y si no hubiera quedado nítidamente clara su intención, evoca el dicho del profeta Oseas que resume el núcleo de la verdadera religión: misericordia quiero y no sacrificios. Es decir, está de más toda expresión religiosa –por loable que esta sea- que no considere el sufrimiento humano, que no contenga siquiera un poco de misericordia a favor de los hermanos más desasistidos. Porque se trata de amor gratuito, servicial y generoso, al modo del amor que Dios tiene con todos sus hijos. Con esta toma de postura, Jesús deja bien claro que el nivel excelente de nuestra fe no es ni la adhesión ni el cumplimiento de la normativa religiosa, sino el principio misericordia, que hace que pongamos el corazón allí donde los hermanos nos necesitan. La misión de Jesús queda bien clara al final del párrafo; los que en la comunidad se consideran puros y justos no necesitan a nadie, ni siquiera a Dios; pero los que son sabedores de sus debilidades y rémoras vitales, bien que aplauden esta toma de postura del Maestro: somos los buscados por el amor compasivo de Jesús de Nazaret.  

Que la comunidad cristiana no cambie el orden ni las preferencias de lo que hoy dice el evangelio: primero misericordia, después… también misericordia.

Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)
Enviar comentario al autor/a

Volver arriba

 Sábado   7 de Julio de 2018  

“El vino nuevo se echa en odres nuevos”

Hoy celebramos: Beato Benedicto XI (7 de Julio)

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Amós 9,11-15:

Así dice el Señor: «Aquel día, levantaré la tienda caída de David, taparé sus brechas, levantaré sus ruinas como en otros tiempos. Para que posean las primicias de Edom, y de todas las naciones, donde se invocó mi nombre. –oráculo del Señor–. Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que el que ara sigue de cerca al segador; el que pisa las uvas, al sembrador; los montes manarán vino, y fluirán los collados. Haré volver los cautivos de Israel, edificarán ciudades destruidas y las habitarán, plantarán viñas y beberán de su vino, cultivarán huertos y comerán de sus frutos. Los plantaré en su campo, y no serán arrancados del campo que yo les di, dice el Señor, tu Dios.»

Salmo

Sal 84 R/. Dios anuncia la paz a su pueblo

Voy a escuchar lo que dice el Señor:«Dios anuncia la paza su pueblo y a sus amigosy a los que se convierten de corazón.» R.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,la justicia y la paz se besan;la fidelidad brota de la tierra,y la justicia mira desde el cielo. R.

El Señor nos dará la lluvia,y nuestra tierra dará su fruto.La justicia marchará ante él,la salvación seguirá sus pasos. R.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9,14-17

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?»Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.»

Reflexión del Evangelio del día

Los montes manarán vino, y fluirán los collados

Amós era pastor y con sencillez utiliza las imágenes de un hombre de campo. Nos encontramos con el último capítulo del libro de este Profeta, que ha sido ante todo un “profeta de desdichas” que invitaba a la conversión; para reparar, restaurar, reconstruir. Aunque las catástrofes que anunciaba tenían como fin convertir al pueblo, es sabido que sucedieron. Pero estos últimos versículos que leemos muestran las promesas del futuro: restaurar el reino davídico (vv. 11-12), prosperar en lo material (vv. 13-14), ocupar la patria (v. 15).

Para él, es un sueño, la imagen de las montañas que destilan vino y que las colinas se derriten; para nosotros es una invitación a la esperanza.

El Salmo que nos presenta la liturgia promete a los repatriados la paz mesiánica anunciada por los profetas. El Salmista escucha al Señor que nos avisa la conversión del corazón, el anuncio de la paz; escuchemos lo que Dios nos tiene preparado como pueblo suyo y amigos que somos de Él. Los atributos divinos personificados vienen a instaurar el reinado de Dios en la tierra y en nuestros corazones.

La vida es una cita de amor

Se nos presentan estos versículos (14-15) del Evangelio según San Mateo, con una discusión sobre el ayuno, aunque es un claro anuncio de la muerte de Jesús. Se habla de los discípulos de Juan Bautista y de los fariseos, que practicaban ayunos por propia iniciativa para apresurar con su piedad la venida del Reino; pero Jesús nos trae una nueva realidad y el comportamiento de sus discípulos resulta escandaloso  para los otros. El tiempo de Jesús es un tiempo de felicidad porque Dios se ha desposado con la humanidad y nos invita a festejar ese gran acontecimiento. La parábola del vino nuevo (9, 16-17) la encontramos en Mateo después de su elección como discípulo (9, 9); habla de la relación entre las enseñanzas de Jesús y el judaísmo tradicional.

Todo el Antiguo Testamento anuncia el amor de Dios por la humanidad; Jesús es el esposo misterioso que invita a su boda y cuando el novio invita a sus amigos a su boda, ellos y ellas van a una fiesta y, es ocasión de gozo y alegría. Vivamos con la presente invitación al “banquete de bodas”, con la certeza de asistir a un lugar privilegiado de encuentro con el Señor, donde pondremos el vino nuevo en odres nuevos.

La Orden de Predicadores celebra a Benedicto XI, Papá; su nombre de bautismo es Nicola Boccasini, fue dominico (Provincial y Maestro de la Orden, destacando por su inteligencia) y diplomático, Obispo y Cardenal (destacando por su cualidades conciliadores) y, llegó a la Sede de Pedro. Vivió consagrado al Señor, encontrándose fraternalmente con sus hermanos, atento al diálogo y a la escucha. Sea para nosotros ejemplo con su testimonio, ya que su vida fue “una cita de amor” con el Señor.

Monjas Dominicas Contemplativas
Monasterio Stma. Trinidad y Sta. Lucía (Orihuela)
Enviar comentario al autor/a

Volver arriba

¿Te ha gustado? Compártelo en:

twitter
facebook

Estás suscrito al servicio del Evangelio del día del portal de los dominicos (Orden de Predicadores).

Este email se ha enviado a tu correo manuelalc@gmail.com. ¿Por qué lo he recibido?

Si no deseas seguir recibiendo estos correos, puedes darte de baja cancelando la suscripción.

También puedes actualizar las preferencias de suscripción.

No respondas a este correo. Esta dirección de email no admite respuestas.

Puedes ponerte en contacto con nosotros para cualquier duda o sugerencia a través del formulario de contacto.

dominicos
Dominicos · c/ Juan de Urbieta, 51 · Madrid, Madrid 28007 · Spain

Enviado a través de:

Esta entrada fue publicada en Predicación Dominicos y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s