Evangelio del día – Semana del 13/08/2018 al 18/08/2018 (Decimonovena Semana del Tiempo Ordinario)

dominicos

Evangelio del día y comentarios a la Palabra diaria

Decimonovena Semana del Tiempo Ordinario – Año Par

Del 13

al 18 de agosto de 2018

Introducción a la semana

Ezequiel, sacerdote del templo y deportado a Babilonia en el primer exilio, es el profeta que nos servirá sus oráculos para la primera lectura de este semana. Comienza con la alusión a su vocación, así como al gesto profético de comer el libro cuyo sabor era dulce cual la miel. También tendremos oportunidad de escuchar alguna de las visiones tan propias de este profeta, con las que se sirve para hacer pedagogía de la alianza y de la gloria de Dios. Anuncia el destierro y aún escucharemos una dura alegoría de la historia de Israel, resumida en la ciudad santa de Jerusalén. Concluye la semana con el anuncio tan consolador de la responsabilidad personal, tan avanzado para su tiempo. El remate del capítulo 17 de Mateo abre las páginas evangélicas de la semana, donde Jesús anuncia por segunda vez su pasión. Hasta el jueves tenemos ocasión de seguir el discurso comunitario del Señor con evidente preocupación del interior de la comunidad; el viernes aborda la cuestión del matrimonio y divorcio, prueba que le tienden los fariseos, para cerrar el sábado con la escena no tan ingenua de Jesús y los pequeños. ¡Palabras para acopiar esperanzas!

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 Lunes   13 de Agosto de 2018  

“Al Hijo del hombre lo van a entregar”

Hoy celebramos: Beato Aimón Taparelli (13 de Agosto)

Primera Lectura

Lectura de la profecia de Ezequíel 1,2-5.24–2,1a:

El año quinto de la deportación del rey Joaquín, el día cinco del mes cuarto, vino la palabra del Señor a Ezequíel, hijo de Buzi, sacerdote, en tierra de los caldeos, a orillas del río Quebar.Entonces se apoyó sobre mí la mano del Señor, y vi que venia del norte un viento huracanado, una gran nube y un zigzagueo de relámpagos. Nube nimbada de resplandor, y, entre el relampagueo, como el brillo del electro. En medio de éstos aparecia la figura de cuatro seres vivientes; tenían forma humana. Y oí el rumor de sus alas, como estruendo de aguas caudalosas, como la voz del Todopoderoso, cuando caminaban; griterío de multitudes, como estruendo de tropas; cuando se detenían, abatían las alas. También se oyó un estruendo sobre la plataforma que estaba encima de sus cabezas; cuando se detenían, abatían las alas. Y por encima de la plataforma, que estaba sobre sus cabezas, había una especie de zafiro en forma de trono; sobre esta especie de trono sobresalía una figura que parecia un hombre. Y vi un brillo como de electro (algo así como fuego lo enmarcaba) de lo que parecía su cintura para arriba, y de lo que parecía su cintura para abajo vi algo así como fuego. Estaba nimbado de resplandor. El resplandor que lo nimbaba era como el arco que aparece en las nubes cuando llueve. Era la apariencia visible de la gloria del Señor. Al contemplarla, caí rostro en tierra.

Salmo

Sal 148,1-2.11-12.13.14 R/. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria

Alabad al Señor en el cielo,alabad al Señor en lo alto.Alabadlo, todos sus ángeles;alabadlo, todos sus ejércitos. R/.

Reyes y pueblos del orbe,príncipes y jefes del mundo,los jóvenes y también las doncellas,los viejos junto con los niños. R/.

Alaben el nombre del Señor,el único nombre sublime.Su majestad sobre el cielo y la tierra. R/.

Él acrece el vigor de su pueblo.Alabanza de todos sus fieles,de Israel, su pueblo escogido. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 17,22-27

En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos Galilea, les dijo Jesús: «Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día.» Ellos se pusieron muy tristes.Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: «¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?»Contestó: «Sí.»Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?»Contestó: «A los extraños.»Jesús le dijo: «Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizarlos, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti.»

Reflexión del Evangelio del día

Se apoyó sobre mí la mano del Señor

Nos encontramos en el comienzo del libro del profeta Ezequiel, que antes de su ministerio profético era sacerdote en el Templo de Jerusalén. Su personalidad y su oficio no fueron lo más adecuado para prepararle a su ministerio profético. Un sacerdote, especialista del culto y responsable de la enseñanza sobre lo sagrado y lo profano, no es precisamente el hombre de la creatividad y la apertura. Sin embargo, el Señor va a convertirlo en su portavoz en un tiempo de crisis profunda, el destierro, y en tierra extranjera, Babilonia. Ezequiel formó parte del primer grupo de exiliados que abandonó Judá en el año 597 a.C.

El profeta señala en esta visión divina, posterior a su introducción autobiográfica, que la mano del Señor le dirige en su misión profética. El norte representa aquí el lugar dónde reside Dios y su manifestación adquiere la forma de tormenta, cómo otras descripciones del AT: Ex 19 y 24 o Jue 5. La nube acapara la mirada del profeta y sus reflejos revelan una presencia, hasta vislumbrar cuatro seres con figura humana. El autor orquesta un estruendo dónde la voz de Dios es el trueno y tiene que sonar por encima de la plataforma. El profeta distingue sobre la plataforma de cristal, soportada por las alas de los vivientes, una piedra de zafiro, que hace de trono, y sobre él una figura semejante a un hombre resplandeciente. Es el Señor en toda su majestad y gloria. Ante tal manifestación divina, Ezequiel cae de rodillas en un sentimiento de adoración y de reconocimiento de su propia indignidad. Toda la visión ha transcurrido en silencio, nuestro profeta no ha escuchado voz alguna, hasta que el Señor le hable en el capítulo siguiente.

El simbolismo de esta visión deslumbradora parece girar en torno a la idea de la presencia del Señor entre los exilados en Babilonia. Dios no los ha abandonado, y por eso los visita en toda su majestad. El pueblo de Israel en el destierro se creía alejado de la providencia de su Dios. El castigo del cautiverio era para ellos como un velo que se interponía en las relaciones con el Dios de sus padres, y de ahí el desaliento y la desesperación. Por eso, esta visión del profeta del exilio quiere hacer ver que el Señor está también al lado de los desterrados, que su presencia en medio de ellos es firme y fortalece cualquier tipo de desánimo. El destierro, la crisis, el desaliento o la muerte no tienen la última palabra, la fe en Dios es lo que nos ayudará a mantener viva la esperanza.

¿Qué te parece, Simón?

Estamos ante el segundo anuncio de la muerte y resurrección de Jesús al que van a seguir en el relato de Mateo, una serie de enseñanzas de carácter comunitario. El primer anuncio tuvo lugar en el norte, cerca de Cesarea de Filipo, el grupo ahora camina por Galilea cerca de Cafarnaúm. La reacción de los discípulos en este momento no es tan fuerte como en el anterior. Mateo dice que se entristecieron mucho. Ellos parece que han comprendido qué el camino de Jesús no está exento de dificultades, que su proyecto trae consigo el dolor, la muerte, pero también la esperanza de una nueva vida. Aun así, la tristeza ensombrece sus expectativas.

A continuación, y ya en Cafarnaúm el evangelista aprovecha el contexto para introducir la respuesta a un problema que tenía su comunidad procedente en su mayoría del judaísmo. Todo judío mayor de 20 años debía pagar dos dracmas al año para las necesidades del culto. Este impuesto tenía, además, como finalidad, expresar el sentido de pertenencia. Después de la destrucción del Templo, en el año 70 d.C, los miembros de las nuevas escuelas judías, revindicaban para ellos dicho tributo, pero no todos los judíos estaban de acuerdo con su pago. ¿Qué te parece Simón? El papel de Pedro al lado de Jesús muestra cómo es pilar fundamental y a quién se dirigen las miradas dentro del cristianismo primitivo. ¿Debe la comunidad judeocristiana pagar el tributo? Parece claro que no está obligada, pero hay que evitar escándalos innecesarios. El escándalo perjudica y lleva a la confusión a los débiles, a los pequeños y a los que no entienden el mensaje de Jesús. Hacer bien las cosas cotidianas y legales va a ser el punto de partida para el discurso comunitario que vendrá a continuación. Sólo así podremos hacernos hijos, optar por ser pequeños, evitar cualquier escándalo y poder acercarnos a la cruz de Jesús para poder resucitar. ¿Estamos dispuestos a dar a Dios lo que es de Dios? 

Hna. Carmen Román Martínez O.P.
Congregación de Santo Domingo
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 Martes   14 de Agosto de 2018  

“Vuestro Padre del cielo no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños”

Hoy celebramos: San Maximiliano Mª. Kolbe (14 de Agosto)

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 2,8–3,4:

Así dice el Señor: «Tú, hijo de Adán, oye lo que te digo: ¡No seas rebelde, como la casa rebelde! Abre la boca y come lo que te doy.»Vi entonces una mano extendida hacia mí, con un documento enrollado. Lo desenrolló ante mí: estaba escrito en el anverso y en el reverso; tenía escritas elegías, lamentos y ayes.Y me dijo: «Hijo de Adán, come lo que tienes ahí, cómete este volumen y vete a hablar a la casa de Israel.»Abrí la boca y me dio a comer el volumen, diciéndome: «Hijo de Adán, alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este volumen que te doy.» Lo comí, y me supo en la boca dulce como la miel.Y me dijo: «Hijo de Adán, anda, vete a la casa de Israel y diles mis palabras.»

Salmo

Sal 118,14.24.72.103.111.131 R/. ¡Qué dulce al paladar tu promesa, Señor!

Mi alegría es el camino de tus preceptos,más que todas las riquezas. R/.

Tus preceptos son mi delicia,tus decretos son mis consejeros. R/.

Más estimo yo los preceptos de tu bocaque miles de monedas de oro y plata. R/.

¡Qué dulce al paladar tu promesa:más que miel en la boca! R/.

Tus preceptos son mi herencia perpetua,la alegría de mi corazón. R/.

Abro la boca y respiro,ansiando tus mandamientos. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 18,1-5.10.12-14

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?»Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.»

Reflexión del Evangelio del día

Los sentimientos pertenecen a la esencia de lo que somos. En gran parte somos nuestros sentimientos. Del más fuerte de ellos, el amor nos pide y nos pedirá cuentas Dios. Hemos de aplicarnos a escuchar la palabra de Dios. Pero no sólo nos ha de informar y formar, sino que nos ha de producir agrado, nos ha de saber a miel, como el rollo con la palabra de Dios que come Ezequiel, según la primera lectura. Desde ese gusto por la palabra de Dios hemos de proclamarla. Incluso aunque incluya contenidos que incluyan dolor, sean “lamentos y ayes”.

Sentimiento de alegría produce en el pastor el encuentro del oveja perdida, se alegra más por ella que por las noventa y nueve que han permanecido en el redil: es la alegría del pecador arrepentido que vuelve a Dios, a la comunidad. Sentimiento de alegría, de cariño de Jesús hacia el niño que propone como modelo: ser como niño, acoger al niño es asegurarse el reino de los cielos. En el niño está la naturaleza humana sin poder, sencilla, pura, y eso es lo que hay que amar y apreciar: a la persona humana, por encima de sus cualidades. “Por mucho que valga un hombre, nunca tendrá un valor más alto que el de ser hombre” (Antonio Machado, “Juan de Mairena”). Comprometerse afectivamente con el ser humano, sólo por serlo, como hizo Jesús, es lo que nos conduce al reino de los cielos.

Fray Juan José de León Lastra
Convento de Ntra. Sra. de Atocha (Madrid)
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 Miércoles   15 de Agosto de 2018  

Hoy celebramos La Asunción de la Virgen María y en lugar del evangelio diario puede consultar la homilía del día con las lecturas, el comentario bíblico y las pautas.

 Jueves   16 de Agosto de 2018  

“¿Cuántas veces tengo que perdonar?”

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 12,1-12:

Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde. Tú, hijo de Adán, prepara el ajuar del destierro y emigra a la luz del día, a la vista de todos; a la vista de todos, emigra a otro lugar a ver si lo ven; pues son casa rebelde. Saca tu ajuar, como quien va al destierro, a la luz del día, a la vista de todos, y tú sal al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro. A la vista de todos, abre un boquete en el muro y saca por allí tu ajuar. Cárgate al hombro el hatillo, a la vista de todos, sácalo en la oscuridad; tápate la cara, para no ver la tierra, porque hago de ti una señal para la casa de Israel.» Yo hice lo que me mandó: saqué mi ajuar como quien va al destierro, a la luz del día; al atardecer, abrí un boquete en el muro, lo saqué en la oscuridad, me cargué al hombro el hatillo, a la vista de todos. A la mañana siguiente, me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías? Pues respóndeles: “Esto dice el Señor: Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí.” Di: “Soy señal para vosotros; lo que yo he hecho lo tendrán que hacer ellos: irán cautivos al destierro. El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el hatillo, abrirá un boquete en el muro para sacarlo, lo sacará en la oscuridad y se tapará la cara para que no lo reconozcan.”»

Salmo

Sal 77,56-57.58-59.61-62 R/. No olvidéis las acciones de Dios

Tentaron al Dios Altísimoy se rebelaron, negándose a guardar sus preceptos;desertaron y traicionaron como sus padres,fallaron como un arco engañoso. R/.Con sus altozanos lo irritaban,con sus ídolos provocaban sus celos.Dios lo oyó y se indignó,y rechazó totalmente a Israel. R/.Abandonó sus valientes al cautiverio,su orgullo a las manos enemigas;entregó su pueblo a la espada,encolerizado contra su heredad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 18,21–19,1

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.” El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debla cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes.” El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.” Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?” Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»Cuando acabó Jesús estas palabras, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Reflexión del Evangelio del día

Irán cautivos al desierto

El Señor, a través del profeta Ezequiel, y con un gesto simbólico, pero cargado de realismo, advirtió a su pueblo del exilio al que se exponían, si no cambiaban de conducta. “Irán cautivos al desierto”. Se lo están ganando a pulso. Siguen sin hacer caso a su Señor. Como Casa Rebelde teniendo ojos no han querido ver cómo se separaban de lo que Dios les proponía, y tampoco han querido oír, teniendo oídos, lo que el Señor les comunicaba. El profeta les escenifica el próximo cautiverio al que se verán sometidos, vistiéndose de cautivo “a la vista de todos”, con el ajuar propio, con el hatillo al hombro, abriendo un boquete en el muro, saliendo por la noche. Pero, a pesar de este aviso claro, el pueblo no hizo caso, siguió apartándose de Yahvéh y después de un cierto tiempo el pueblo sufrió el destierro.

¿Hemos aprendió la lección que nos brinda esta lectura del profeta Ezequiel? ¿Caemos en la cuenta de lo que nuestros ojos y oídos nos dicen, si es que no los cerramos a  propósito, que siempre que nos separamos de Jesús y vamos por otros caminos que los señalados por él, nosotros solos nos colocamos en el exilio y desierto del sinsentido, del vacío, del desánimo?

¿Cuántas veces tengo que perdonar?

La verdad es que la respuesta de Jesús a la pregunta de Pedro de cuántas veces hay que perdonar al hermano si nos ofende, es clara y rotunda, no siete veces, sino setenta veces siete, es decir, siempre. 

Por propia experiencia, sabemos que a veces, resulta difícil perdonar. Hay algunos que afirman que hay acciones que son imperdonables. Jesús no es de la misma opinión. No hay nada, por fuerte que sea, que no sea perdonable y que no debamos perdonar. Jesús, lo deja claro en la parábola de hoy. Si Dios nos perdona, y siempre tiene la mano levantada para perdonarnos, nosotros debemos imitarle y perdonar a los hermanos. De lo contrario, con qué cara íbamos a presentarnos a Dios a pedirle que nos perdonase.

Hay una segunda razón para perdonar siempre. Quien no perdona, quien acumula resentimiento, odio… en su corazón contra alguien, es el que sale más perjudicado. El rencor, el odio, el no perdón es algo que no nos deja ser felices, es algo que nos hace daño, que nos aprisiona en sus dañinas redes, convirtiéndonos en sus esclavos, robándonos nuestra libertad.  

Lo de siempre. Lo mejor es seguir a Jesús. También en lo del perdón es el mejor camino para estar a gusto en la vida. 

Fray Manuel Santos Sánchez
Convento de Santo Domingo (Oviedo)
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 Viernes   17 de Agosto de 2018  

“Hice alianza contigo y fuiste mía”

Hoy celebramos: San Jacinto de Polonia (17 de Agosto)

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 16,1-15.60.63:

Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, denuncia a Jerusalén sus abominaciones, diciendo: “Así dice el Señor: ¡Jerusalén! Eres cananea de casta y de cuna: tu padre era amorreo y tu madre era hitita. Fue así tu alumbramiento: El día en que naciste, no te cortaron el ombligo, no te bañaron ni frotaron con sal, ni te envolvieron en pañales. Nadie se apiadó de ti haciéndote uno de estos menesteres, por compasión, sino que te arrojaron a campo abierto, asqueados de ti, el día en que naciste. Pasando yo a tu lado, te vi chapoteando en tu propia sangre, y te dije mientras yacías en tu sangre: ‘Sigue viviendo y crece como brote campestre.’ Creciste y te hiciste moza, llegaste a la sazón; tus senos se afirmaron, y el vello te brotó, pero estabas desnuda y en cueros. Pasando de nuevo a tu lado, te vi en la edad del amor; extendí sobre ti mi manto para cubrir tu desnudez; te comprometí con juramento, hice alianza contigo –oráculo del Señor– y fuiste mía. Te bañé, te limpié la sangre, y te ungí con aceite. Te vestí de bordado, te calcé de marsopa; te ceñí de lino, te revestí de seda. Te engalané con joyas: te puse pulseras en los brazos y un collar al cuello. Te puse un anillo en la nariz, pendientes en las orejas y diadema de lujo en la cabeza. Lucías joyas de oro y plata, y vestidos de lino, seda y bordado; comías flor de harina, miel y aceite; estabas guapísima y prosperaste más que una reina. Cundió entre los pueblos la fama de tu belleza, completa con las galas con que te atavié –oráculo del Señor–. Te sentiste segura de tu belleza y, amparada en tu fama, fornicaste y te prostituiste con el primero que pasaba. Pero yo me acordaré de la alianza que hice contigo cuando eras moza y haré contigo una alianza eterna, para que te acuerdes y te sonrojes y no vuelvas a abrir la boca de vergüenza, cuando yo te perdone todo lo que hiciste.”» Oráculo del Señor.

Salmo

Is 12,2-3.4bcd.5-6 R/. Ha cesado tu ira y me has consolado

Él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré,porque mi fuerza y mi poder es el Señor,él fue mi salvación.Y sacaréis aguas con gozode las fuentes de la salvación. R/.Dad gracias al Señor,invocad su nombre,contad a los pueblos sus hazañas,proclamad que su nombre es excelso. R/.Tañed para el Señor, que hizo proezas,anunciadlas a toda la tierra;gritad jubilosos, habitantes de Sión:«Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel. » R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19,3-12

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: «¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?»Él les respondió: «¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: “Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.»Ellos insistieron: «¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?»Él les contestó: «Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer –no hablo de impureza– y se casa con otra, comete adulterio.»Los discípulos le replicaron: «Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse.»Pero él les dijo: «No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga.»

Reflexión del Evangelio del día

Hice alianza contigo y fuiste mía  

Todo el capítulo 16 del profeta Ezequiel es una interesante alegoría de Jerusalén. Usa el simbolismo conyugal para manifestar las relaciones  de Yahvé con su pueblo Israel. Sigue así la tendencia marcada previamente tanto por Oseas como por Jeremías. La esposa significa a Jerusalén, en tanto que Dios es el que desarrolla el oráculo. Y así, entre imágenes coloristas y alusiones acertadas a sus anteriores etapas históricas, en las que el profeta afirma que Israel se apartó de la fidelidad a Yahvé desde el principio, y sabedora del origen de sus regalos y aparente prosperidad, no caía en la cuenta que la alianza y su cumplimiento es un don total del Señor su Dios. El comportamiento de Israel es insensato, aspecto más que probado por los obstinados adulterios que lo apartan una y otra vez de la cercanía de Yahvé. Israel tuvo un origen pagano y sus raíces son muy humildes, cual joven cananea, y no hubiera sobrevivido si Dios no la hubiera mirado con enorme piedad; este dato marcó su vida y fue la energía necesaria para su crecimiento y madurez. En tal momento, Yahvé establece una alianza con Israel, cuya imagen más acabada es el pacto matrimonial que, por medio de Moisés, Dios sella con su pueblo. Pero no oculta el profeta su decepción al indicar el contraste entre la actitud de Dios con su pueblo y la de éste –la mujer amada- para con su Dios; éste reparte con generosidad sus dones, pero ella se va con otros amantes –dioses- y dilapida los dones de Dios

Al principio no era así

En cuestión de poner a prueba a Jesús de Nazaret, los fariseos no dan tregua. No le preguntan sobre si el divorcio es o no lícito, admitido en general por ellos, sino si se puede romper el vínculo matrimonial por cualquier causa, por banal que fuera, o por motivo proporcionado. Jesús no se queda en los estrictos términos de esta polémica, sino que va mucho más lejos y evoca el primer designio del Creador; da a entender que la ley del divorcio es una clara excepción que admitió Moisés por la tozudez del pueblo. La voluntad creadora nos hizo hombre y mujer en el principio y se entiende que para siempre. No es razonable establecer rápidos paralelismos entre el momento al que alude el texto y nuestro tiempo presente; los efectos del divorcio para la mujer, entonces, eran de una gravedad tal que le suponían la exclusión social en casi todos los supuestos, y se veía obligada a regresar a la casa paterna con todo el deshonor del mundo. Por eso la amenaza del divorcio era para la esposa un arma que reforzaba la obligada sumisión al marido. El texto tiene el añadido de la aclaración pedida por los discípulos acerca del celibato por el Reino de los Cielos; en la respuesta de Jesús está claro que es un don de Dios, y como gracia hay que vivirlo y entenderlo.

Siendo canónigo de Cracovia conoció a Santo Domingo de Guzmán, de quien recibió el hábito de los predicadores. Infatigable evangelizador sirvió al Pueblo de Dios con su talento para el estudio, su febril actividad predicadora y su especial sensibilidad con los necesitados de su tiempo. Su icono más repetido nos lo ofrece con sus dos pasiones pastorales, Jesús y María.

¿La pastoral matrimonial de la comunidad contempla una serena educación afectiva, tan necesaria en la madurez y crecimiento de la pareja?

Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)
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 Sábado   18 de Agosto de 2018  

“El Reino de los Cielos es de los niños”

Hoy celebramos: Beato Manés de Guzmán (18 de Agosto)

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 18,1-10.13b.30-32:

Me vino esta palabra del Señor: «¿Por qué andáis repitiendo este refrán en la tierra de Israel: “Los padres comieron agraces, y los hijos tuvieron dentera?” Por mi vida os juro –oráculo del Señor– que nadie volverá a repetir ese refrán en Israel. Sabedlo: todas las vidas son mías; lo mismo que la vida del padre, es mía la vida del hijo; el que peca es el que morirá. El hombre que es justo, que observa el derecho y la justicia, que no come en los montes, levantando los ojos a los ídolos de Israel, que no profana a la mujer de su prójimo, ni se llega a la mujer en su regla, que no explota, sino que devuelve la prenda empeñada, que no roba, sino que da su pan al hambriento y viste al desnudo, que no presta con usura ni acumula intereses, que aparta la mano de la iniquidad y juzga imparcialmente los delitos, que camina según mis preceptos y guarda mis mandamientos, cumpliéndolos fielmente: ese hombre es justo, y ciertamente vivirá –oráculo del Señor–. Si éste engendra un hijo criminal y homicida, que quebranta alguna de estas prohibiciones ciertamente no vivirá; por haber cometido todas esas abominaciones, morirá ciertamente y será responsable de sus crímenes. Pues bien, casa de Israel, os juzgaré a cada uno según su proceder –oráculo del Señor–. Arrepentíos y convertíos de vuestros delitos, y no caeréis en pecado. Quitaos de encima los delitos que habéis perpetrado y estrenad un corazón nuevo y un espíritu nuevo; y así no moriréis, casa de Israel. Pues no quiero la muerte de nadie –oráculo del Señor–. ¡Arrepentíos y viviréis!»

Salmo

Sal 50,12-13.14-15.18-19 R/. Oh Dios, crea en mí un corazón puro

Oh Dios, crea en mi un corazón puro,renuévame por dentro con espíritu firme;no me arrojes lejos de tu rostro,no me quites tu santo espíritu. R/.Devuélveme la alegría de tu salvación,afiánzame con espíritu generoso:enseñaré a los malvados tus caminos,los pecadores volverán a ti. R/.Los sacrificios no te satisfacen:si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19,13-15

En aquel tiempo, le acercaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos los regañaban. Jesús dijo: «Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos.» Les impuso las manos y se marchó de allí.

Reflexión del Evangelio del día

Renovemos el corazón y el espíritu

El profeta Ezequiel nos hace, hoy, una llamada a la conversión.

Esta llamada a la conversión, del profeta Ezequiel,  resuena hoy con toda su fuerza, para que su eco nos acompañe en cada momento de nuestra vida, porque en la conversión de nuestro corazón a Dios experimentamos la alegría de su perdón y de su amistad.

Sí, Dios hoy nos invita a que le entreguemos todo nuestro corazón, toda nuestra mente, todo nuestro ser, viviendo para Él con sencillez y generosidad, para estar siempre atentos a la escucha de Dios y al servicio de nuestros hermanos.

Hemos sido creados para ser amigos de Dios y, para que se haga realidad, debemos vivir en un proceso constante de cambio interior y de progreso en el conocimiento y en el amor de Cristo.

La conversión no la realizaremos nunca de una sola vez para siempre, sino que necesitamos  un proceso. Es un camino de cada día, que debe abrazar toda nuestra  existencia, es decir debemos trabajar en ello todos los días de nuestra vida. Es un camino interior que dura toda nuestra vida, ya que nuestra vida es un ejercicio del deseo de acercarnos a Dios, de ser capaces de dejar entrar a Dios en nuestro ser.

El deseo sincero de Dios, lo sabemos muy bien es un Don gratuito Suyo y nos lleva a evitar el mal y a hacer el bien.

Convertirse quiere decir, también, buscar a Dios, caminar con Él, seguir dócilmente las enseñanzas de Jesús, nuestro Señor.

También consiste la conversión, en aceptar, libremente y con amor, que dependemos totalmente del amor de Dios nuestro Creador y nuestro Padre.

Por tanto, convertirse significa no buscar el éxito personal —que es algo efímero—, sino, abandonando toda seguridad humana, seguir con sencillez y confianza al Señor, a fin de que Él sea para cada uno de nosotros la razón de nuestra existencia.

Quien se deja conquistar por Él no tiene miedo de perder su vida, porque en la cruz Él nos amó y se entregó por nosotros y, precisamente, perdiendo por amor nuestra vida, la volvemos a encontrar.

Dios es amor y su amor es el secreto de nuestra felicidad. Ahora bien, para entrar en este misterio de amor no hay otro camino que el de perdernos, entregarnos: es  el camino de la cruz.

El Reino de los Cielos es de los niños

¿Qué tendrá lo pequeño que tanto agrada a Dios…? decía el poeta.

Y Jesús no disimuló nunca su agrado por los niños, ya  que veía en ellos el reflejo del Reino de los Cielos, porque los  niños son imagen elocuente de la inocencia, porque en ellos hay ausencia de malicia, su sencillez no tiene arrogancia, su cariño es desinteresado, su generosidad es absoluta.

Por ello los niños se convierten en icono del discípulo que quiere ser grande en el Reino de los Cielos.

Recibir al niño, abrir nuestro corazón a la humildad del niño y recibirlo en nombre de Jesús, significa que asumimos el corazón de Jesús, los ojos del Maestro, abriéndonos a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo.

Recibir el Reino de Dios como un niño significa, por tanto, recibirlo con corazón puro, dócil, libre, confiado, alegre y esperanzado.

Así se nos muestran los niños. Todo esto es lo que hace al niño precioso a los ojos de Dios y a los ojos del verdadero discípulo de Jesús. La felicidad de los niños, su desenvoltura y su espontaneidad no es manifestación de inconsciencia, ingenuidad o infantilismo, como diríamos nosotros.

 A nosotros, “los adultos,” puede ocurrirnos que, por querer dejar atrás todo infantilismo, nos olvidemos de lo bueno que tiene la niñez, que son, justamente, las virtudes que Jesús valora más.

Celebramos hoy la memoria del Beato Manés de quién los historiadores nos hablan de él como el fraile que poseía las virtudes del niño como son: la pureza, la simplicidad, la sinceridad de sentimientos. Su   principal aportación fue la de compartir con su hermano Domingo,  afectiva y efectivamente el proyecto fundacional de la Orden de los Predicadores. Destaca en él el celo con que cumplió el encargo de santo Domingo: atender a las monjas. Mantuvo viva la tradición y el recuerdo de Domingo en diversas formas: la promoción de monasterios y la conmemoración en Caleruega de la vida de su santo hermano.

Pidamos a Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, que nos acompañe siempre para que,  dejemos que el Santo Espíritu de Dios nos renueve interiormente, y nos regale la infancia espiritual que tanto agrada a Jesús.

Monjas Dominicas Contemplativas
Monasterio de Santa Catalina de Siena (Paterna)
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