Evangelio del día – Semana del 12/11/2018 al 17/11/2018 (Trigésimo segunda semana del Tiempo Ordinario)

dominicos

Evangelio del día y comentarios a la Palabra diaria Trigésimo segunda semana del Tiempo Ordinario

Año Par

Del 12 al 17 de noviembre de 2018

Introducción a la semana

Diversos fragmentos de textos paulinos (cartas a Tito y a Filemón) así como fragmentos de la II y III cartas de Juan serán los argumentos de la primera lectura de esta semana. Con nosotros está la gracia de nuestro Dios que nos impulsa a fomentar nuestra esperanza: vivir en cristiano, al estilo de Cristo. La lectura evangélica nos servirá todo el capítulo 17 del evangelio de Lucas y unos contados versos del siguiente: el irrenunciable y persistente perdón (camino de conversión, forma de hacer el propio corazón paulatinamente más grande), el amor con amor agradecido se paga (samaritano que da gloria a Dios por ser curado de lepra), localización del Reino en el corazón de cada hijo de Dios, reto para que los bautizados vivamos por la fe, aquí y ahora.

Lunes   12 de Noviembre de 2018

“Auméntanos la fe”

Hoy celebramos: San Josafat (12 de Noviembre)

Primera Lectura

Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a Tito 1,1-9:

Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, para promover la fe de los elegidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, según la piedad apoyada en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, había prometido esa vida desde tiempos inmemoriales; al llegar el momento, la ha manifestado abiertamente con la predicación que se me ha confiado, según lo dispuso Dios, nuestro salvador. Querido Tito, verdadero hijo mío en la fe que compartimos; te deseo la gracia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, salvador nuestro. Mi intención al dejarte en Creta era que pusieras en regla lo que faltaba y establecieses presbíteros en cada ciudad, siguiendo las instrucciones que te di. El candidato, que sea un hombre sin tacha, fiel a su única mujer, con hijos creyentes, que no sean indóciles ni acusados de mala conducta. Porque el obispo, siendo administrador de Dios, tiene que ser intachable, no arrogante ni colérico, no dado al vino ni pendenciero, ni tampoco ávido de ganancias. Al contrario, ha de ser hospitalario, amigo de lo bueno, prudente, justo, fiel, dueño de sí. Debe mostrar adhesión a la doctrina cierta, para ser capaz de predicar una enseñanza sana y de rebatir a los adversarios.

Salmo

Sal 23 R/. Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor

Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el orbe y todos sus habitantes: él la fundó sobre los mares, él la afianzó sobre los ríos. R/.¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor, le hará justicia el Dios de salvación. Éste es el grupo que busca al Señor, que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas 17,1-6

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: “Lo siento”, lo perdonarás.»Los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.»El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar.” Y os obedecería.»

Reflexión del Evangelio del día
Te deseo la gracia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, salvador nuestro

El comienzo de la carta a Tito, que hoy escuchamos en la liturgia, me parece que nos permite descubrir -entre una larga serie de instrucciones y recomendaciones- dos aspectos sobre los que preguntarnos y ahondar.

– El objetivo de la misión: promover la fe en un Dios fiel que nos da la vida para siempre, y que se manifiesta de manera definitiva en Jesucristo nuestro salvador.

– Los medios o instrumentos para llevarla a cabo: una organización de la comunidad creyente que se configure respondiendo a ciertos criterios.

La carta no utiliza nuestro lenguaje. Y el contexto nos resulta lógicamente lejano.

Quizá nos puede venir bien detenernos a observar “desde fuera” nuestra manera habitual de situarnos -con la palabra, pero sobre todo con la vida- como miembros de la Iglesia, personal y comunitariamente. ¿Nos percibirán los otros como personas que han experimentado la salvación de Dios? ¿Anunciamos sentido de la vida o tal vez normas de conducta?…

Por lo que respecta a los criterios para la configuración de la comunidad de los que creen en Jesús, aparece claramente la necesidad de organizarse de modo que algunas personas realicen la tarea de acompañar, de “cuidar”, de garantizar la fidelidad al mensaje original.

Estamos en los tiempos de la Iglesia naciente. Los Apóstoles, testigos y garantes del mensaje de Jesús y sobre Jesús, desaparecen y es preciso encontrar los medios para que la Buena Noticia se conserve fielmente (no había escritos aún). Serán los presbíteros (los ancianos) quienes se hagan cargo de esta tarea. Pero para ello es preciso reunir ciertas cualidades que no provienen precisamente de una alta preparación académica, sino de la realización de un proceso de maduración humana y espiritual permanente, que se traduce en un estilo de vida en sintonía con el mensaje que anunciamos. Más allá de todas nuestras debilidades y fragilidades.

Y lo que vale para los presbíteros y el obispo (en la época no existe una organización eclesial como la actual) es aplicable a cada uno de los creyentes, que tenemos nuestra cuota de responsabilidad en la formación de una comunidad que responda al mensaje y al deseo de Jesús de Nazaret.

Auméntanos la fe

Es posible que detrás de la palabra “escándalo” tengamos conceptos, interpretaciones, representaciones… variadas. Muchas veces decimos que hay gente que se escandaliza por muy poca cosa, o por cosas que apenas tienen importancia.

En el evangelio que escuchamos hoy, es seguro que cuando Jesús habla del escándalo no se está refiriendo a ese tipo de cosas. La rotunda afirmación que realiza nos está indicando que habla de aquellos que, con su actuación, están causando un daño grave a los pequeños, los débiles, los que no tienen posibilidades de defensa. En cualquier ámbito o esfera de la existencia. Y nuestra comunidad eclesial no está libre del escándalo producido por sus miembros… ¡qué importante será no mirar para otro lado y saber poner el remedio posible!

Del escándalo, Jesús pasa de inmediato al tema del perdón. Un perdón que tendríamos que ser capaces de otorgar siempre. Los apóstoles se dan cuenta de que la propuesta de Jesús supone muchas veces dificultades casi insuperables, y se dirigen a Él, esta vez sí, con la petición más adecuada: auméntanos la fe.

Y dado que tenemos tantas “moreras” que arrancar de raíz, personales y sociales, ¡qué bueno será que sepamos hacer nuestra, de corazón, esa oración!

Hna. Gotzone Mezo Aranzibia O.P.
Congregación Romana de Santo Domingo

Martes   13 de Noviembre de 2018

“Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer”

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito 2,1-8.11-14:

Habla de lo que es conforme a la sana doctrina. Di a los ancianos que sean sobrios, serios y prudentes; que estén robustos en la fe, en el amor y en la paciencia. A las ancianas, lo mismo: que sean decentes en el porte, que no sean chismosas ni se envicien con el vino, sino maestras en lo bueno, de modo que inspiren buenas ideas a las jóvenes, enseñándoles a amar a los maridos y a sus hijos, a ser moderadas y púdicas, a cuidar de la casa, a ser bondadosas y sumisas a los maridos, para que no se desacredite la palabra de Dios. A los jóvenes, exhórtalos también a ser prudentes, presentándote en todo como un modelo de buena conducta. En la enseñanza sé íntegro y grave, con un hablar sensato e intachable, para que la parte contraria se abochorne, no pudiendo criticarnos en nada. Porque ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres, enseñándonos a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo. Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y para prepararse un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras.

Salmo

Sal 36,3-4.18.23.27.29 R/. El Señor es quien salva a los justos

Confía en el Señor y haz el bien,habita tu tierra y practica la lealtad;sea el Señor tu delicia,y él te dará lo que pide tu corazón. R/.

El Señor vela por los días de los buenos,y su herencia durará siempre.El Señor asegura los pasos del hombre,se complace en sus caminos. R/.

Apártate del mal y haz el bien,y siempre tendrás una casa;pero los justos poseen la tierra,la habitarán por siempre jamás. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas 17, 7-10

En aquel tiempo, dijo el Señor: «Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: “En seguida, ven y ponte a la mesa”? ¿No le diréis: “Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: “Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.”»

Reflexión del Evangelio del día
Robustos en la fe, en el amor y en la paciencia

San Pablo da consejos a Tito en esta carta sobre la sana doctrina, y las actitudes que la acompañan desde la coherencia. En ella le pide que enseñe a los ancianos para que sean robustos en la fe, en el amor y en la paciencia.

Porque la fe puede ser fácil de perder si no se alimenta de la sana doctrina, la que Jesús predicó, y nos dio como salvación. Y la fe por otra parte requiere ser compartida y mostrada con gestos claros de amor. Una fe sin caridad es una fe vacía, sin contenido. Pero para mostrar nuestra fe, que necesita del amor, se requiere de la paciencia. Una virtud escasa en este tiempo donde la inmediatez se ha vuelto una exigencia: “Si todo no nos es dado ahora mismo, entonces carece de sentido”. Haciendo así de la espera una cuestión irrealizable.

¿La paciencia es una virtud perdida? Puede serlo si sólo miramos a nuestras necesidades personales como la única forma de relación. La paciencia se pierde si no sé esperar el tiempo de mi hermano, a su acontecimiento, a su presencia.

Una fe robusta, impregnada de gestos de amor, destierra todo tipo de odio, actitudes chismosas y todo tipo de vicios. No tiene por qué estar referido sólo a las ancianas, como lo refiere San Pablo, en el contexto de esta carta.

Una buena enseñanza para la juventud es la búsqueda de ideas justas, presentando modelos de hombres y mujeres donde la justicia sea una causa primera por la que luchar.

El Evangelio termina con esta frase: ”hemos hecho lo que teníamos que hacer”. Es el momento del tiempo cumplido, de la promesa compartida, de la esperanza que no acaba. La conciencia nos puede pedir cuentas cuando nos alejamos de la fe, cuando nos alejamos del amor, y cuando perdemos la paciencia. Son tres virtudes que se acompañan mutuamente en el seguimiento a Jesús de Nazaret.

Fr. Alexis González de León O.P.
Convento de San Pablo y San Gregorio (Valladolid)

Miércoles   14 de Noviembre de 2018

“Levántate, vete; tu fe te ha salvado”

Hoy celebramos: Beata Lucía de Narni (14 de Noviembre)

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito 3,1-7:

Recuérdales que se sometan al gobierno y a las autoridades, que los obedezcan, que estén dispuestos a toda forma de obra buena, sin insultar ni buscar riñas; sean condescendientes y amables con todo el mundo. Porque antes también nosotros, con nuestra insensatez y obstinación, íbamos fuera de camino; éramos esclavos de pasiones y placeres de todo género, nos pasábamos la vida fastidiando y comidos de envidia, éramos insoportables y nos odiábamos unos a otros. Mas cuando ha aparecido la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor al hombre, no por las obras de justicia que hayamos hecho nosotros, sino que según su propia misericordia nos ha salvado, con el baño del segundo nacimiento y con la renovación por el Espíritu Santo; Dios lo derramó copiosamente sobre nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Salvador. Así, justificados por su gracia, somos, en esperanza, herederos de la vida eterna.

Salmo

Sal 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:en verdes praderas me hace recostar;me conduce hacia fuentes tranquilasy repara mis fuerzas. R/.Me guía por el sendero justo,por el honor de su nombre.Aunque camine por cañadas oscuras,nada temo, porque tú vas conmigo:tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.Preparas una mesa ante mí,enfrente de mis enemigos;me unges la cabeza con perfume,y mi copa rebosa. R/.Tu bondad y tu misericordia me acompañantodos los días de mi vida,y habitaré en la casa del Señorpor años sin término. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas 17,11-19

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.»Al verlos, les dijo: «ld a presentaros a los sacerdotes.»Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano.Jesús tomó la palabra y dijo: «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?»Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado.»

Reflexión del Evangelio del día
La fuerza del Espíritu nos hace mejores

San Pablo, una vez más, nos marca las pautas para nuestra vida. En cuatro palabras nos dice cómo debe ser nuestro comportamiento, tanto público como privado. La concordia. La unidad, el respeto, la obediencia… son las claves de un mundo mejor. Pero no basta con nuestras obras, no es suficiente con nuestras intenciones, será gracias “al baño de nuestro segundo nacimiento” (el Bautismo) como lograremos colaborar para que la sociedad sea más justa en sentido amplio. Esa es la clave: cuando aparece en nuestro camino la bondad de Dios a través de Cristo nuestra vida se transforma y pasamos a ser herederos de la vida eterna, al tiempo que somos agentes necesarios para conseguir que el Reino de Dios se extienda sobre la tierra. Los cristianos no podemos, ni debemos, guardarnos para nosotros el mensaje de Jesús, la alegría del Evangelio; tenemos que contribuir con nuestras obras a que todos lo conozcan ¡Somos la sal de la Tierra! Y contamos con la fuerza del Espíritu Santo para llevar a cabo nuestra tarea. No estamos solos en medio del mundo, somos una familia y Dios está con nosotros. “El Señor es mi pastor, nada me falta” vamos a leer hoy en el salmo, una vez más la liturgia pone ante nosotros una sutil lección de vida.

Bendecid al Señor

Hermoso pasaje del Evangelio del que podemos aprender mucho. Cristo cura a diez leprosos y les envía (según era costumbre) a que se lo comuniquen a los sacerdotes ya que, en aquel tiempo, la enfermedad de la lepra llevaba aparejada la exclusión social y el que sanaba debía hacerlo saber a las autoridades. De esos diez solamente uno irá a dar gracias a Jesús, y Él le despedirá con una frase que conocemos bien “Tu fe te ha salvado” y no ya solo de la enfermedad del cuerpo, sino en su alma.

Los leprosos acuden a Jesús pidiendo ayuda: imaginar la escena de esos hombres desesperados que, al saber que el Maestro anda cerca, acuden como última solución a su mal. Pero una vez que han conseguido lo que buscaban se olvidan, van a cumplir con el precepto de comunicarlo y solo uno, antes de ver a los sacerdotes, agradece lo que se ha hecho por él, vuelve a donde está Jesús alabando a Dios y dando gracias ¿No os suena? ¿No os ha pasado alguna vez? En momentos de angustia, de dificultad, acudimos a Dios pidiendo ayuda, pero ¿Cuántas veces vamos a Él para darle gracias? Somos así, pero no solo en nuestras relaciones con Dios, sino en nuestro día a día. No somos agradecidos con los demás, nos olvidamos pronto de los favores que recibimos e incluso nos molesta que se nos recuerden. Y esa no debe ser nuestra actitud. Dice un viejo refrán castellano: “Es de bien nacidos el ser agradecidos” Y así debe ser. Os propongo que al finalizar el día, en nuestra oración personal, repasemos lo acontecido y demos gracias a Dios por todas las cosas buenas que nos han ocurrido. Seamos como ese samaritano y no tengamos pudor en dar las gracias por los favores recibidos. Nuestra alma estará más sana. Alabemos a Dios, bendigamos su acción sobre nosotros y contemos a los demás las maravillas que obra.

D. Luis Maldonado Fernández de Tejada, OP
Fraternidad Laical de Santo Domingo, de Almagro

Jueves   15 de Noviembre de 2018

“El reino de Dios está dentro de vosotros”

Hoy celebramos: San Alberto Magno (15 de Noviembre)

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón 7-20:

Me alegró y animó mucho tu caridad, hermano, porque tú has aliviado los sufrimientos de los santos. Por eso, aunque tengo plena libertad en Cristo para mandarte lo que conviene hacer, prefiero rogártelo apelando a tu caridad, yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús. Te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión, que antes era tan inútil para ti, y ahora, en cambio, es tan útil para ti y para mí; te lo envío como algo de mis entrañas. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me harás este favor, no a la fuerza, sino con libertad. Quizá se apartó de ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido. Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo. Si en algo te ha perjudicado y te debe algo, ponlo en mi cuenta; yo, Pablo, te firmo el pagaré de mi puño y letra, para no hablar de que tú me debes tu propia persona. Por Dios, hermano, a ver si me das esta satisfacción en el Señor; alivia mi ansiedad, por amor a Cristo.

Salmo

Sal 145 R/. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,que hace justicia a los oprimidos,que da pan a los hambrientos.El Señor liberta a los cautivos. R/.El Señor abre los ojos al ciego,el Señor endereza a los que ya se doblan,el Señor ama a los justos.El Señor guarda a los peregrinos. R/.Sustenta al huérfano y a la viuday trastorna el camino de los malvados.El Señor reina eternamente,tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas 17,20-25

En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios Jesús les contestó: «El reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros.»Dijo a sus discípulos: «Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí no os vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación.»

Reflexión del Evangelio del día
Como hermano querido

La historia nos demuestra que a los hombres nos cuesta llegar a la verdad. A veces, llegamos después de mucho tiempo. Una de estas verdades, conquistadas tardíamente, es la negación de la esclavitud. Los filósofos griegos más importantes hablaban de la esclavitud como algo perteneciente a la naturaleza humana. Jesús, el que nos afirma rotundamente que Dios es el Padre de todos las personas humanas y, por tanto, todos somos hermanos, y todos tenemos la misma dignidad, está claramente en contra de la esclavitud y sí a favor de la filiación, hijos de Dios, y de la fraternidad universal de todos los hombres.

Sin embargo, a la abolición de la esclavitud se llegó después de mucho tiempo, como nos lo demuestra la epístola de hoy de San Pablo a Filemón, que tenía un esclavo y había huido de él y estaba con san Pablo. Con palabras llenas de ternura, San Pablo pide a Filemón que reciba a Onésimo ahora “no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido”.

El reino de Dios está dentro de vosotros

En el evangelio de hoy vemos a “unos fariseos” preguntando a Jesús cuándo iba a ser la llegada del reino de Dios. Jesús, en un primer momento les responde dos cosas claras: que el reino no vendrá espectacularmente y que “el reino de Dios está dentro de vosotros”.

Bien sabemos que el núcleo central de la predicación de Jesús fue el reino de Dios. De manera directa o indirecta todas sus palabras nos hablan de él. Nos asegura que Dios no se contenta con habernos creado y dejarnos a nuestra suerte. Quiere, para echarnos una mano, entrar en relaciones estrechas con todos nosotros, como Rey y Señor de nuestra vida, porque es nuestro Dios. Quiere que le dejemos regir y guiar nuestro corazón, nuestra inteligencia, nuestra vida entera. Y que no tengamos a ninguna creatura humana como nuestro Rey y Señor. Que amemos a todos los hombres y mujeres como hermanos, pero que a nadie de ellos le hagamos nuestro Dios, nuestro Rey.

Jesús nos hace esta propuesta porque sabe que teniendo a Dios como nuestro Rey, dejándonos guiar por él, nos irá bien en la vida y encontraremos el camino adecuado para vivir con emoción, con sentido, con esperanza, con alegría en esta tierra, esperando el segundo tiempo del reinado de Dios, después de nuestra muerte, cuando sólo Dios y nadie más que Dios, que es Amor, reine en nuestra vida, y todos los contrarios a Dios, empezando por el mal, sean destruidos para siempre.

Celebramos la fiesta de San Alberto Magno (1206-1280), dominico alemán de la primera generación. Por encima de todas sus cualidades destaca su pasión por la verdad y su dedicación al estudio, tanto en las ciencias naturales como en filosofía y teología, lo que le valió el calificativo de Magno. Fue maestro de Santo Tomás de Aquino. No podemos olvidar también su fidelidad de vida a Jesús y su evangelio, lo que ha reconocido la iglesia declarándolo santo.

Fray Manuel Santos Sánchez
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Viernes   16 de Noviembre de 2018

“El que pretenda guardarse su vida la perderá”
Primera Lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Juan 4-9:

Señora elegida: Me alegré mucho al enterarme de que tus hijos caminan en la verdad, según el mandamiento que el Padre nos dio. Ahora tengo algo que pedirte, señora. No pienses que escribo para mandar algo nuevo, sino sólo para recordaros el mandamiento que tenemos desde el principio, amarnos unos a otros. Y amar significa seguir los mandamientos de Dios. Como oísteis desde el principio, éste es el mandamiento que debe regir vuestra conducta. Es que han salido en el mundo muchos embusteros, que no reconocen que Jesucristo vino en la carne. El que diga eso es el embustero y el anticristo. Estad en guardia, para que recibáis el pleno salario y no perdáis vuestro trabajo. Todo el que se propasa y no permanece en la doctrina de Cristo no posee a Dios; quien permanece en la doctrina posee al Padre y al Hijo.

Salmo

Sal 118 R/. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor

Dichoso el que, con vida intachable,camina en la voluntad del Señor. R/.Dichoso el que, guardando sus preceptos,lo busca de todo corazón. R/.Te busco de todo corazón,no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R/.En mi corazón escondo tus consignas,así no pecaré contra ti. R/.Haz bien a tu siervo: viviréy cumpliré tus palabras. R/.Ábreme los ojos, y contemplarélas maravillas de tu voluntad. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas 17,26-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían y se casaban, hasta el día que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos. Lo mismo sucedió en tiempos de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos. Así sucederá el día que se manifieste el Hijo del hombre. Aquel día, si uno está en la azotea y tiene sus cosas en casa, que no baje por ellas; si uno está en el campo, que no vuelva. Acordaos de la mujer de Lot. El que pretenda guardarse su vida la perderá; y el que la pierda la recobrará. Os digo esto: aquella noche estarán dos en una cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán.»Ellos le preguntaron: «¿Dónde, Señor?»Él contestó: «Donde se reúnen los buitres, allí está el cuerpo.»

Reflexión del Evangelio del día
Amar es seguir el mandato de Dios

El mandamiento del amor es nuevo en el momento que lo formuló Jesús de Nazaret. Para el texto, y para nosotros hoy, no es tan nuevo y, para más señas, determina nuestra identidad cristiana. Por eso los creyentes afrontamos nuestra historia presente al estilo de Jesús, que supo acercarse como nadie lo había hecho al dolor humano, manifestando así el rostro humano de Dios tan cercano y samaritano con el dolor de los hombres. El creyente debe siempre mirar a su alrededor que, a buen seguro, tendrá sobrados motivos para identificar carencias, sufrimientos y necesidades de los hermanos, el campo adecuado para que impere la caridad. El breve texto alude, además, al peligro de la comunidad de entonces, que con el nombre de seductor y anticristo se refiere a los gnósticos que profesan doctrinas contrarias a la verdad. Jesús de Nazaret no fue el Cristo aparente; si prescindimos de Jesús de Nazaret o negamos su Hijo la comunidad se separa de Dios Padre. Es un pensamiento típico de Juan: el Padre está en el Hijo y el Hijo en el Padre, y negar al Hijo es negar al Padre.

El que pretenda guardarse su vida la perderá

Este texto del evangelio de Lucas es conocido como pequeño apocalipsis, para distinguirlo de otro pasaje más amplio del mismo estilo en el capítulo 21. Se trata de la venida gloriosa del Hijo del Hombre que llegará sin avisar; los grandes eventos salvadores en la historia humana siempre nos han encontrado desprevenidos. Parece no entra nunca en nuestros cálculos el hecho de que nuestra salvación dependa ahora de la venida en poder del Hijo del Hombre. Y si no admitimos esta vivencia salvadora, amén de estar vitalmente despistados, nada tendrá valor y nada avalará nuestra salvación. Por eso el seguidor del Maestro debe vivir con la tensión de la conversión, esté o no próxima la venida del Señor: siempre dispuestos a dar cuenta de nuestra vida y servicios. Y esta actitud no se improvisa, es cierto, pero se mantiene la esperanza si hay empeño de seguir con fidelidad a Jesús de Nazaret. El que pretenda guardarse su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará, al mejor modo del grano de trigo que cae en tierra y da fruto. Excelente forma de estar siempre dispuestos.

¿Cómo se defiende la comunidad de algunas sugerencias casi apocalípticas que nos vienen de una Iglesia quizá ensimismada y miedosa?

Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)

Sábado   17 de Noviembre de 2018

“Es preciso orar siempre sin desfallecer”

Hoy celebramos: Santa Isabel de Hungría (17 de Noviembre)

Primera Lectura

Lectura de la tercera carta del apóstol san Juan 5-8:

Querido amigo Gayo, te portas con plena lealtad en todo lo que haces por los hermanos, y eso que para ti son extraños. Ellos han hablado de tu caridad ante la comunidad de aquí. Por favor, provéelos para el viaje como Dios se merece; ellos se pusieron en camino para trabajar por él sin aceptar nada de los gentiles. Por eso debemos nosotros sostener a hombres como éstos, cooperando así en la propagación de la verdad.

Salmo

Sal 111 R/. Dichoso quien teme al Señor

Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos.Su linaje será poderoso en la tierra,la descendencia del justo será bendita. R/.En su casa habrá riquezas y abundancia,su caridad es constante, sin falta. En las tinieblas brilla como una luzel que es justo, clemente y compasivo. R/.Dichoso el que se apiada y presta,y administra rectamente sus asuntos.El justo jamás vacilará,su recuerdo será perpetuo. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas 18,1-8

En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola: «Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle: “Hazme justicia frente a mi adversario.” Por algún tiempo se negó, pero después se dijo: “Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara.”»Y el Señor añadió: «Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?»

Reflexión del Evangelio del día
Debemos cooperar en la propagación de la Verdad

“Obras son amores y no buenas razones” o como decía el apóstol Santiago “Muéstrame tu fe sin obras que yo por las obras te mostraré mi fe”

Una de las ideas principales de la tercera carta de San Juan es ser fiel a la Verdad y vivir de acuerdo a ella. Dicho comportamiento es lo que demuestra Gayo, a quien se dirige Juan en esta carta, acogiendo a personas que van anunciando el reino de Dios y que ni siquiera conoce. Esta virtud de la hospitalidad es muy valorada en la sociedad, pero a la luz de la fe adquiere más valor, pues acoger a los evangelizadores es participar de alguna manera en la evangelización.

Gayo lleva a la práctica lo aprendido en el Evangelio: acoger al otro como si fuera Cristo mismo. Este hombre es un ejemplo de buen cristiano, más adelante dirá San Juan: “Quien hace el bien es de Dios”.

Una manera muy coherente de anunciar el Reino de Dios es acompañar con las buenas obras la fe que hemos recibido.

Seamos ejemplo de buenos cristianos ayudando a expandir la verdad de Cristo. Permanezcamos en la verdad y vivamos de acuerdo con el Evangelio, así seremos verdaderos testigos y seremos partícipes del fruto de la evangelización.

Es preciso orar siempre sin desfallecer

Jesús es el Maestro y nosotros, los cristianos, somos sus discípulos, somos los que acogen sus enseñanzas. Hoy Jesús nos enseña a orar, que es la vía para estar en constante comunicación con Dios. Él mantenía una relación  continua con su Padre Dios y a esto insta Jesús a sus discípulos y, por supuesto, también a nosotros: a orar siempre sin descanso. “El espíritu está pronto pero la carne es débil”. Él sabe que llegarán momentos en que nos cansemos de orar, por eso nos ilustra esta enseñanza con una parábola, para decirnos, entre otras cosas, que cuando lleguen esos momentos hay que seguir orando.

Tenemos que tener muy claro que la oración es el cordón umbilical que nos une a Dios y por tanto es el medio por donde nuestro espíritu y nuestra fe se alimentan, por donde nos llega la vida, así que sin oración el cristiano está muerto. La oración es el termómetro de nuestra fe, según sea tu oración así será tu fe, pues la fe va creciendo con la oración. Como decía la Madre Teresa de Calcuta: “El fruto de la oración es la fe”

Jesús nos dice que nuestra oración tiene que ser perseverante, sin descanso, día y noche, sin desanimarnos nunca, sabiendo que Dios nos escucha siempre. A veces aparecerán  silencios largos por parte de Dios,  pero nosotros debemos seguir orando pues aunque  su tiempo no es nuestro tiempo, Él antes o después en su gran misericordia atenderá nuestras súplicas.

Hoy celebra la Iglesia la festividad de Santa Isabel de Hungría, una mujer de una oración muy intensa y de una contemplación elevada, que le daba las fuerzas para dar su vida por los pobres y enfermos.

Deseemos estar muy unidos a Dios con nuestra oración perseverante para que cuando vuelva el Hijo del hombre nos encuentre de pie, en vela, orando y firmes en la fe trabajando por su Reino.

None MM. Dominicas
Monasterio de Sta. Ana (Murcia)

dominicos
Dominicos · c/ Juan de Urbieta, 51 · Madrid, Madrid 28007 · Spain

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