“Jesús dio un profundo suspiro…y dijo: ¿ por qué esta generación reclama un signo?”

Evangelio del día
¿Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

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Lunes, 18 De Febrero

Lunes de la sexta semana del Tiempo Ordinario

Santa Gertrudis (Caterina) Comensoli

Santa Gertrudis (Caterina) Comensoli

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Libro de Génesis (4,1-15.25.)
El hombre se unió a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín. Entonces dijo: “He procreado un varón, con la ayuda del Señor”.
Más tarde dio a luz a Abel, el hermano de Caín, Abel fue pastor de ovejas y Caín agricultor.
Al cabo de un tiempo, Caín presentó como ofrenda al Señor algunos frutos del suelo,
mientras que Abel le ofreció las primicias y lo mejor de su rebaño. El Señor miró con agrado a Abel y su ofrenda,
pero no miró a Caín ni su ofrenda. Caín se mostró muy resentido y agachó la cabeza.
El Señor le dijo: “¿Por qué estás resentido y tienes la cabeza baja?
Si obras bien podrás mantenerla erguida; si obras mal, el pecado está agazapado a la puerta y te acecha, pero tú debes dominarlo”.
Caín dijo a su hermano Abel: “Vamos afuera”. Y cuando estuvieron en el campo, se abalanzó sobre su hermano y lo mató.
Entonces el Señor preguntó a Caín: “¿Dónde está tu hermano Abel?”. “No lo sé”, respondió Caín. “¿Acaso yo soy el guardián de mi hermano?”.
Pero el Señor le replicó: “¿Qué has hecho? ¡Escucha! La sangre de tu hermano grita hacia mí desde el suelo.
Por eso maldito seas lejos del suelo que abrió sus fauces para recibir la sangre de tu hermano derramada por ti.
Cuando lo cultives, no te dará más su fruto, y andarás por la tierra errante y vagabundo”.
Caín respondió al Señor: “Mi castigo es demasiado grande para poder sobrellevarlo.
Hoy me arrojas lejos del suelo fértil; yo tendré que ocultarme de tu presencia y andar por la tierra errante y vagabundo, y el primero que me salga al paso me matará”.
“Si es así, le dijo el Señor, el que mate a Caín deberá pagarlo siete veces”. Y el Señor puso una marca a Caín, para que al encontrarse con él, nadie se atreviera a matarlo.
Adán se unió a su mujer, y ella tuvo un hijo, al que puso el nombre de Set, diciendo: “Dios me dio otro descendiente en lugar de Abel, porque Caín lo mató”.

Salmo (50(49),1.8.16bc-17.20-21.)
El Dios de los dioses, el Señor,
habla para convocar a la tierra
desde la salida del sol hasta el ocaso.
No te acuso por tus sacrificios:

¡tus holocaustos están siempre en mi presencia!
“¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos
y a mencionar mi alianza con tu boca,
tú, que aborreces toda enseñanza

y te despreocupas de mis palabras?
Te sientas a conversar contra tu hermano,
deshonras al hijo de tu propia madre.
Haces esto, ¿y yo me voy a callar?

¿Piensas acaso que soy como tú?
Te acusaré y te argüiré cara a cara.

Evangelio según San Marcos (8,11-13.)
Entonces llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con él; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo.
Jesús, suspirando profundamente, dijo: “¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo”.
Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

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San Clemente de Alejandría (150-c. 215)

teólogo

San Clemente de Alejandría (150-h.215), teólogo
Protréptico, cap. 10

“Jesús dio un profundo suspiro…y dijo: ¿ por qué esta generación reclama un signo?”

¿ Cómo podéis ser lo bastante insensatos como para adorar estatuas de piedras eregidas por vosotros mismos? Sólo el que creó todas las cosas, el Padre que posee el mejor arte, modeló una estatua viva que es el hombre, o sea nosotros, mientras que los ídolos no son más que obras estúpidas hechas por manos humanas. Imagen de Dios es el Logos, la palabra de Dios (Heb 1,3); y el hombre verdadero, el espíritu que hay en él, es imagen del Logos. Por eso se dice que el hombre fue hecho “a la imagen y semejanza de Dios (Gn 1,26); se parece al Logos divino por la inteligencia de su espíritu.
Aceptad, pues, el agua espiritual; lavaos los que aún estáis manchados; purificaos a vosotros mismos con el agua de la verdad. Es necesario ser puro para subir al cielo. Hombre, eres lo más universal: entonces busca al que te creó; hijo, eres lo más personal. entonces reconoce a tu padre. Pero si permaneces en el pecado ¿a quién va a decir el Señor: “de vosotros es el reino de los cielos”? (Mt 5,3). Será vuestro, si lo queréis, cuando hayáis hecho la elección de Dios. Será vuestro sólo si queréis creer y seguir su doctrina como lo hicieron los ninivitas que, por su sincero arrepentimiento, obtuvieron la felicidad de la salvación en vez de sufrir la ruina que los amenazaba.
¿Cómo ir al cielo? pregunta la gente. El camino es el Señor (Jn 14,6); camino angosto (Mt 7,13) pero que sale del cielo (Jn 3,13); camino angosto pero que lleva al cielo; camino angosto despreciado de la tierra, pero camino espacioso venerado en el cielo. El que nunca ha oído hablar del Logos divino puede excusar su error. Pero el que ha oído el mensaje sin escucharlo en su corazón, asume la responsabilidad de una desobediencia consentida. Cuanto más consciente sea, tanta más culpa tendrá; el hecho de ser consciente lo condena por no haber elegido lo mejor para él. En efecto, por su naturaleza, el hombre fue creado para ser amigo de Dios.

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