“Seamos el último de todos y el servidor de todos”

Evangelio del día
¿Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

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Martes, 26 De Febrero

Martes de la séptima semana del Tiempo Ordinario

Beata Piedad de la Cruz

Beata Piedad de la Cruz

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Libro de Eclesiástico (2,1-11.)
Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba.
Endereza tu corazón, sé firme, y no te inquietes en el momento de la desgracia.
Unete al Señor y no te separes, para que al final de tus días seas enaltecido.
Acepta de buen grado todo lo que te suceda, y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación.
Porque el oro se purifica en el fuego, y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación.
Confía en él, y él vendrá en tu ayuda, endereza tus caminos y espera en él.
Los que temen al Señor, esperen su misericordia, y no se desvíen, para no caer.
Los que temen al Señor, tengan confianza en él, y no les faltará su recompensa.
Los que temen al Señor, esperen sus beneficios, el gozo duradero y la misericordia.
Fíjense en las generaciones pasadas y vean: ¿Quién confió en el Señor y quedó confundido? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta?
Porque el Señor es misericordioso y compasivo, perdona los pecados y salva en el momento de la aflicción.

Salmo (37(36),3-4.18-19.27-28.39-40.)
Confía en el Señor y practica el bien;
habita en la tierra y vive tranquilo:
que el Señor sea tu único deleite,
y él colmará los deseos de tu corazón.
El Señor se preocupa de los buenos
y su herencia permanecerá para siempre;

no desfallecerán en los momentos de penuria,
y en tiempos de hambre quedarán saciados.
Aléjate del mal, practica el bien,
y siempre tendrás una morada,
porque el Señor ama la justicia
y nunca abandona a sus fieles.

Los impíos serán aniquilados
y su descendencia quedará extirpada,
La salvación de los justos viene del Señor,
él es su refugio en el momento del peligro;
el Señor los ayuda y los libera,
los salva porque confiaron en él.

Evangelio según San Marcos (9,30-37.)
Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera,
porque enseñaba y les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará”.
Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas.
Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: “¿De qué hablaban en el camino?”.
Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande.
Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: “El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos”.
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo:
“El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado”.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

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San Gregorio Nacianceno (330-390)

obispo y doctor de la Iglesia

Homilía para la fiesta de Pascua; PG 36, 624

“Seamos el último de todos y el servidor de todos”

Respóndeles a aquellos que dudan de los estigmas de la Pasión en el cuerpo de Cristo y a quienes se plantean la cuestión: “¿quién es este rey de gloria?” (Sal. 23,8), respóndeles que es Cristo ” fuerte y poderoso ” (ibid), en todo lo que hizo y continúa haciendo… ¿Es acaso pequeño por el hecho de que se hizo humilde por ti? ¿Es despreciable por ser el Buen Pastor que ofrecía su vida por su rebaño, que vino para buscar la oveja descarriada, y que una vez la encontró, se la puso sobre sus hombros que habían llevado por ella la cruz, y la devolvió a la vida de arriba, y la puso entre las ovejas fieles que se quedaron al redil? (Jn 10,11; Lc 15,4)
¿Lo menosprecias por el hecho de que encendió una lámpara, su propia carne, y que barrió su casa, purificando el mundo del pecado, para buscar la moneda de plata perdida, perdiendo la belleza de su efigie real por su Pasión? (Lc 15,8s; Mc 12,16)… ¿Acaso lo consideras inferior porque se ciñe un delantal para lavar los pies de sus discípulos, mostrándoles que el medio más seguro para ascender, es descender? (Jn 13,4s) ¿Te quejas a Dios porque Cristo desciende, inclinando su alma hacia la tierra, con el fin de levantar con Él a los que caen bajo el peso del pecado? (Mt 11,28) ¿Le reprochas por haber comido con publicanos y pecadores para su salvación? (Mt 9,10) ¿Cómo acusar a un médico que estudia los sufrimientos y las heridas de los enfermos para aportarles la curación?

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